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viernes, 27 de marzo de 2015

CON MÚSICA DE JORGE ARAGÓN OROPESA

    Esta pieza del blog comenzará de forma rara, con un video. Es que voy a escribir sobre Jorge Aragón y soy consciente de que la mayoría de ustedes no ha oído hablar de él y de que muchos que le vieron alguna vez no le recuerdan.
    Por eso es necesario que le vean tocar el piano antes de que lean el texto que viene a continuación. Para que lleven carta del alto nivel de calidad técnica, de buen gusto y de imaginación en los apoyos y en las improvisaciones de este magnífico músico cubano, lamentablemente ya fallecido.
    Para quienes le añoramos, siempre resulta muy grato observarle una vez más dominar el teclado y sacarle aquellas sorprendentes combinaciones de sonidos que, a veces, te hacían desear que el cantante se callase para poder disfrutar a plenitud de lo que estaba haciendo el  pianista acompañante.
Jorge Aragón Oropesa (5 octubre 1950 - 28 junio 2010)
    Les invito a dejar la lectura por unos minutos y disfrutar del arte de Jorge Aragón Oropesa. El video que van a ver se grabó en 1984, durante un concierto realizado en Buenos Aires. Fíjense que en ningún momento hay papeles de música a la vista del ejecutante; él lo hace todo a base de memoria y creatividad. Pulsen sobre el siguiente enlace:

LOS DATOS
    En el Diccionario de la Música Cubana, escrito por Helio Orovio, se pueden leer algunos datos de la biografía del pianista y orquestador Jorge Aragón.
    Allí nos enteramos de que nació en La Habana el 5 de octubre de 1950, que se formó en el conservatorio Amadeo Roldán y que en 1971, con sólo 21 años, se incorporó a la orquesta del Instituto Cubano de Radiodifusión, en la que permaneció hasta 1981.
    Durante dos años fue miembro de la Orquesta Cubana de Música Moderna.
    En 1984 pasó a integrar, como pianista, teclista y arreglista, el grupo acompañante del cantautor Pablo Milanés, presentándose con él en varios países.
    Trabajó como pianista acompañante con otros grupos y cantantes.
    En la EGREM (Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales) intervino como músico de sesión, director de grupos y orquestador en numerosos discos.
    Escribió música para cine y televisión.
    Actuó en Brasil, Ecuador, México, Unión Soviética, Polonia, USA, Argentina, Uruguay, España, Puerto Rico, Panamá, Nicaragua, Perú, Alemania, Rumanía, Hungría, Checoslovaquia y Bulgaria.
    Fue asesor del director de música del ICRT.

    Aunque no lo dice dicho libro, en sus últimos años residió y trabajó en México. Debilitada su salud por una grave enfermedad, decidió regresar a Cuba, donde falleció el 28 de junio de 2010.

DE SONRISA Y TRATO FÁCILES
    Desde los años 60, yo acostumbraba a asistir a las sesiones matutinas en el estudio 1 de Radio Progreso, en las que la gran orquesta del ICR grababa las bases (o backgrounds) de los números musicales destinados a la programación de televisión.
    Allí, en un día de la década del 70 perdido en mi memoria, conocí a Jorge.
    Aragón y el inefable Juanito Castro eran los pianistas de plantilla. Había un notable contraste entre ellos.
    Juanito había integrado la famosa jazzband de Los Hermanos Castro y ya andaba de retirada de una larga carrera como músico. Era un señor mayor que, chupando un tabaco, se movía lentamente; creo que tenía más años que nadie en la orquesta.
    Jorge, de sonrisa y trato fáciles, muy inquieto, posiblemente el más joven de todos los miembros de la agrupación, era un magnífico instrumentista, de esos que atacan correctamente a primera vista cualquier particella que le coloquen en el atril. Aficionado al jazz, en los momentos de descanso mientras los demás iban a tomar café o té al kiosko de enfrente, junto al club Las Vegas, a veces él se quedaba en el estudio y se ponía a jugar con las teclas, a improvisar. Muy creativo, disparaba unos solos que impresionaban a cualquiera.

    Siempre admiré su forma de concebir la música, lo mismo al interpretar que al orquestar. Su pianística se caracterizaba no sólo por la velocidad con que movía sus manos sobre el teclado sino, sobre todo, por la elegancia, la sensibilidad y las interesantes ideas que fueron el distintivo de su arte.

CAMINOS QUE SE ENTRECRUZARON
    En cuanto nos conocimos, conectamos. Por entonces, ambos teníamos caminos por recorrer y en numerosas ocasiones se entrecruzaron. Las aventuras artísticas que compartimos sirvieron de argamasa para sedimentar una amistad que nunca decayó, ni siquiera cuando una gran distancia nos separó.
    En los 90, plantados Jorge en México y yo en España, nos comunicábamos a menudo por correo electrónico. Hasta un día en que dejó de escribirme y sospeché -el tiempo me dio la razón-, que algo grave le estaba ocurriendo.

DESCUBRIENDO A CHICK COREA
    Años 70 y 80. Yo era visita asidua de su estrecho apartamentico del barrio de La Victoria, una de las zonas donde las putas habían vivido y ejercido su oficio en La Habana de antes de la revolución.
    Arropados por la bondad de su papá Manolo y los agradables detallitos gastronómicos de su mamá, las horas transcurrían deliciosas, entrañables, conversando y escuchando música.
    Oyendo sus discos, que había traido de sus giras internacionales y guardaba como un tesoro, descubrí a Ivan Lins, a Caetano Veloso, a la brasileña Simone, a Thelonius Monk y a Chick Corea, de quien Jorge se aprendió de memoria, completos, algunos enrevesados solos de piano.
    Gracias a Aragón, sus amigos pasaron a ser los míos. Gente de mucho talento como el trombonista Demetrio Muñiz, el bajista Jorgito Reyes, el timbalero Amadito Valdés, el baterista Bernardo García, el arreglista Aneiro Taño y el pianista Hilario Durán.

HACER ALGO JUNTOS
    Yo había escrito canciones con Rey Montesinos, poniéndole mis letras a sus melodías. Alguna que otra vez, Jorge y yo especulamos con la idea de colaborar. Él tenía una gran veta melódica por explotar; la mostraba en cada una de sus improvisaciones. Y yo le animaba a hacer algo juntos.

    En 1973 hicimos “Gorrión” y en el 81 “Tu persona y yo”. Dos temas que nunca se estrenaron. No me acuerdo de los motivos.

    El sábado 15 de marzo del 75, inauguré en mi “Juntos a las 9 / A la hora del cañonazo” del Canal 6, una sección llamada “El buen tiempo”. Destacados intérpretes pasaron por allí para descargar en vivo con Jorge al piano y un formidable grupo acompañante que se inventó. Recuerdo el swing que cogió aquello la noche en que actuó Beatriz Márquez. Y lo agradable que resultó oir en directo a Maggie Carlés.

    Al cumplir 37, ya Aragón había adquirido una excelente reputación como pianista y orquestador en el arduo ambiente musical cubano.
    El viernes 16 de junio de 1978, en la segunda jornada del primer Concurso Adolfo Guzmán de Música Cubana ICRT, actuó como solista invitado ante el público que repletaba el teatro Karl Marx y una audiencia de millones de televidentes.
    La Comisión Organizadora del Guzmán 79 le entregó “Detente y vuélvete”, una de las canciones finalistas para que la orquestara. La melodía era de María Cristina Martínez y la letra de Jorge Milián. La defendió Mirta Medina.
    Cuando el tercer Guzmán, el de 1980, escribió el arreglo de “Cuando me llegas a la imaginación”, del villaclareño Carlos López, que interpretó en la competencia el cuarteto Yo, Tú, Él y Ella.


UN ASUNTO DE ESTADO
    Cierta vez, me llamaron de Musicales de Televisión para que cooperara en una acción tan delicada que se podía considerar un “Asunto de Estado”.
    Había un español recién llegado a Cuba cuya actividad, no me dijeron cuál, era muy valorada por los dirigentes de muy arriba, donde unos cuantos tomaban las decisiones que nos afectaban a todos los cubanos.
    El tipo, en una reunión importante, comentó que su mujer era cantante. Bastó media vez aquella mención para que a TV Cubana le bajaran urgentemente la orientación de hacer un recital con la susodicha.

    En un plis plas, se resolvió todo: un set de escenografía en el estudio 19, un gran piano de cola afinado, un grupo operativo con tres cámaras y Ginori haciéndose cargo de la típica “tiñosa”.
    Busqué alguna grabación de la mujer para saber por donde iban los tiros pero en la discoteca no había y tampoco alguien conocido había oído hablar de la tal cantante. Me cubrí las espaldas y llamé a Jorge Aragón para que la acompañara al piano.
    El plan era ensayar y a continuación grabar el programa. Cuando llegó la señora al plató, le pedí los papeles de música.
    -- Ay, no los he traido. Todo mi material se quedó en España. Pero yo le puedo ir enseñando las melodías al maestro y…
    M
iré, un poco acojonado, a Jorge y éste con un gesto me calmó.
    -- No importa. vamos improvisando sobre la marcha –dijo él, tranquilo.
    Desde que abrió la boca, todo el mundo en el estudio comprendió que española quizás lo fuera, pero cantante, lo que se dice cantante, no. No tenía la menor idea del tema afinación y constantemente se iba de tiempo, la música por un lado y ella por otro.
    Ante una situación como aquella, se me ocurrió que hiciéramos el recital, número a número. Primero el ensayo de cada canción y enseguida su grabación. Después de haberse graduado de pianista en el conservatorio, ésta fue la segunda graduación de Aragón. Logró que aquello saliera (1). Y lo más notable fue que no se cagó en mi abuela.
    Por el secretismo con que se tratan las cosas en las altas esferas, es posible que todos los que hicimos aquel programa, estuviéramos resolviendole un problema mayúsculo a la revolución y al pueblo y nunca nos enteráramos. Durante un tiempo, cada vez que Jorge y yo recordábamos la tardecita que nos dio la señora, él me decía, sonriendo:
    -- Quién sabe si el esposo iba a solucionarnos el problema de la vivienda o a poner la papa por la libre.

Jorge Aragón Oropesa
EN MI AVENTURA DE LA EGREM
    Aceptando la invitación que me hizo Emilio Quesada, quien estaba al frente de la EGREM, en los primeros 80 caí de paracaídas en el mundo de la producción de discos. Invité a Aragón a que me acompañara en la aventura. Él fue el director musical y arreglista de los dos discos de larga duración que hice con Soledad Delgado.
    Como yo no era músico, pues tuve que crear para mis producciones un puesto de asesor/director musical. Que no necesariamente era la persona que dirigía la orquesta –aunque en ocasiones lo hizo- sino un profesional que, muy atento, detectaba fallos como desajustes en los tiempos, desafinaciones, notas mal tocadas, etc. Para hacer esa labor conté casi siempre con mi amigo, el gran pianista y orquestador Jorge Aragón. Increíblemente, gracias a él, mi oído se fue agudizando gradualmente de tal forma que al final de mi etapa en la EGREM, ya hacíamos competencias a ver quien descubría primero los errores. Y no siempre ganaba Jorge.

    Una vez decidido el material, se lo entregué a Jorge Aragón para que hiciera los arreglos y se encargara de la dirección musical del proyecto. Él tocó algunos teclados e incluyó en el grupo acompañante a músicos de primera fila, entre ellos Hilario Durán (piano y teclados), Changuito Quintana (percusión) y Jorge Reyes (bajo). Soledad se hizo cargó del piano en algunos temas. El trabajo de Aragón fue óptimo y nos creó el marco perfecto para que ella se luciera. 

    Después de Soledad, trabajamos juntos en el disco que sirvió de lanzamiento a una nueva cantante, Flora Mazorra, un extended play con cuatro obras de Armando Manzanero.
    Le pedí a Jorge Aragón que se olvidara del concepto “bolero” y se atreviera con arreglos imaginativos y rompedores. Aragón comprometió todo su ingenio y logró que nuestro Manzanero cubano sonara diferente.

    Si pulsan los siguientes enlaces podrán escuchar algunas de aquellas grabaciones. Se darán cuenta de la gran calidad que había desarrollado Aragón como arreglista:



EL PIANO ENCARAMADO EN LA BARBACOA
    En los créditos de mi especial de televisión “Todas las Mirtas” (1986/87), las orquestaciones de Jorge aparecían junto a las de Tony Taño, Juan Formell, Gonzalito Rubalcaba, Miguel Patterson y Aneiro Taño.

    En 1988, cuando me metí en el proyecto de la serie dramático/musical “Cantante”, le invité a crear la música. Confié en que de nuestra colaboración iba a salir algo bueno. Para él iba a ser una gran oportunidad para darse a conocer en su faceta de compositor.

    Trabajar con Jorge era, además de una delicia personal, un fructífero intercambio creativo. En el piano de cola que tenía encaramado en su barbacoa (2), ambos fuimos creando la banda sonora que la obra necesitaba.
    Las nueve canciones fueron saliendo durante meses, poco a poco. Primero yo le explicaba la idea en bruto. Después establecíamos el mood, la atmósfera dramática que debía caracterizar la secuencia. Y a partir de esas premisas, iban surgiendo sus melodías y mis textos.
    Un proceso nada fácil y muy racional que yo había probado con éxito trabajando con Soledad Delgado y en el que la llamada -y sobrevalorada- "inspiración” jugaba un papel secundario.
    Más tarde, Aragón partió de las canciones para crear los instrumentales y segmentos que servirían para reforzar el clima de las escenas.

    Aragón y su social Aneiro Taño, otro joven y talentoso músico, disponían de una computadora con un programa para hacer orquestaciones. Y en ella Jorge trabajó los arreglos de las canciones. En los estudios de Radio Progreso, Mirta fue agregándoles su voz. Ese material nunca vio la luz, excepto “Nada más que cobardes”, un bolerón que ella cantó en “La Medina en Concierto”, espectáculo que presentamos en la sala Avellaneda del Teatro Nacional durante enero/febrero de 1991.

LAS NUEVE CANCIONES DE "CANTANTE"
    Por primera vez salen de la gaveta donde han estado guardadas desde 1991 y se dan a conocer públicamente, como un conjunto, las nueve canciones que se crearon para la serie “Cantante”, interpretadas por Mirta Medina.
Mirta Medina
     Ustedes podrán escucharlas pulsando sobre los enlaces que aparecen a continuación:

¿QUIÉN QUE NO SEA YO?
Canción creada en abril de 1990.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música y Orquestación: Jorge Aragón
Intérprete: Mirta Medina
acompañada por el grupo dirigido por Jorge Aragón.

Porque el tiempo pasó, no sin huellas y el andar me cambió ciertos modos,
porque mi alma dolió dentro y fuera es que ahora ya sé adonde voy.
Y al final aquí estoy, en mi sitio, donde tengo que estar, donde quiero,
por la ruta que hallé por mí misma, ¿quién que no sea yo ha de marchar?
¿Quién que no sea yo puede mejor que yo ver mis rosas y ver mis espinas?
¿Quién soñarse mis sueños y despertarse por mí? ¿Quién que no sea yo?
Todo lo que sentí va conmigo, látigo sobre piel y caricia, temor y esperanza,
todo lo llevo en mi danza y vivo.
Lo que sentí me ha hecho quien soy y sé adonde voy.
¿Quién que no sea yo puede hallarme si me pierdo al vagar cualquier noche?
Si me muero de amor ¿quién me salva?, si se calla mi voz, ¿quién sino yo?
¿Quién que no sea yo sabe mejor que yo de castillos que el viento derriba,
de un beso en la sombra y de un pedazo de sol? ¿Quién que no sea yo?
Y al final aquí estoy, en mi sitio, donde tengo que estar,
porque ahora ya sé adonde voy y quien yo soy.


NOSOTRAS LAS PALOMAS
Canción creada en agosto de 1989.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música y Orquestación: Jorge Aragón
Intérprete: Mirta Medina
acompañada por el grupo dirigido por Jorge Aragón.

Nosotras las palomas, penas de amor, alas que no se mueven, vidas tan frías…
¡Ay, quien pudiera alcanzar el sol!
Noches que no se acaban, risas que están dormidas,
tierra que espera el agua, vivo el dolor.
Penas de amor, penas de amor,
pero nosotras las palomas algún día volveremos a volar.


UNA MARIPOSA EN LA MADRUGADA
Canción creada en septiembre de 1989.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música y Orquestación: Jorge Aragón
Intérprete: Mirta Medina
acompañada por el grupo dirigido por Jorge Aragón.

Esperé por ti como una rosa que se deshoja,
que muere y llora pétalos y lágrimas por ti.
Esperé por ti en la quietud de la madrugada y no llegabas.
Se acercó una mariposa, se posó, la más hermosa.
Besé sus alas doradas y le pedí que te hallara,
que te dijera, mi amor, que te esperaba.


NECESITO (VERDADERO) AMOR
Canción creada en septiembre de 1989.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música y Orquestación: Jorge Aragón
Intérprete: Mirta Medina
acompañada por el grupo dirigido por Jorge Aragón.
Saxofón solista: Carlos Averhoff.

Necesito amor, verdadero amor, el delirio gozar de una luz
con destellos que me embriaguen.
Despertarme y saber que hay zozobra en mi piel, que hay locuras
y misterios alegres que me colman la copa.
Impetuoso y feliz temblor, ave en libertad.
Maravilloso camino que me llevará al fondo de un beso.
Necesito amor, verdadero amor, encontrarme en un verso de tibio madrigal.
Desbocar mi pasión con desesperación, convertirme en el fuego que mata la ansiedad.
Contemplar el fulgor del sol desafiándolo.
Dar rienda suelta a la vida alegrándome por cada mañana.
Necesito amor, verdadero amor, el delirio gozar de una luz
con destellos que me embriaguen.
Necesito amor, verdadero amor, necesito entregar esta música del corazón.


NADA MÁS QUE COBARDES
Canción creada en septiembre de 1989.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música y Orquestación: Jorge Aragón
Intérprete: Mirta Medina
acompañada por el grupo dirigido por Jorge Aragón.

Nada más que un buen par de cobardes malgastando sus tardes,
nada más, nuestras manos vacías y estás noches sin días, nada más.
Fuego de ayer que dormido en ceniza sobrevive hoy,
brindis por un amor que fue.
Nada más que palabras de amigos sin caricias ni abrigo,
nada más que barreras de miedo entre dos.
Pienso en ti como tal vez tú pienses en mí, en mí,
pero es que somos cobardes, nada más.

    Rosita Fornés, nuestra gran estrella, con esa generosidad que le caracteriza, aceptó participar en "Cantante" interpretando un papel pequeño que aparecía sólo en unos pocos episodios.
    “Hay que seguir” se concibió para ser cantada a dúo por Rosita y Mirta Medina.
    La instrumentación fue la única de todas que no fue escrita por Jorge Aragón, quien estaba hasta aquí de trabajo y se la encargó a Aneiro Taño.
Mirta Medina y Rosita Fornés

HAY QUE SEGUIR
Canción creada en septiembre de 1989.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música: Jorge Aragón
Orquestación: Aneiro Taño
Intérpretes: Rosita Fornés y Mirta Medina
acompañadas por el grupo dirigido por Jorge Aragón.

MIRTA:
Seguir, no importa lo que pase, andar, mirando hacia después.
Tomar de un jardín el amor al pasar aún sabiendo que al fin se tendrá que acabar. Y seguir.
ROSITA:
Seguir, borrando cada herida, andar, encima del dolor
poderse evadir de las trampas del mal y a flote salir aprendiendo a pelear. Y seguir.
DUO:
Hay que seguir, hay que seguir, aunque no es fácil seguir. Hay que saber estrujarse el corazón.
Hay que vivir, hay que vivir, aunque es difícil vivir. Hay que poner por delante la pasión y seguir.
MIRTA:
Seguir, quemándonos las manos,
ROSITA:
Andar, la hazaña de existir.
MIRTA:
Llorar cada vez que nos toque llorar y a la gloria volver si se trata de amar. Y seguir.
ROSITA:
Seguir, sin miedo hacia el invierno,
MIRTA:
Andar, la ruta que hay que andar.
ROSITA:
Mañana o ayer, la rutina será por un poco de bien otro tanto de mal. Y seguir.
DUO:
Hay que seguir, hay que seguir, aunque no es fácil seguir. Hay que saber estrujarse el corazón.
Hay que vivir, hay que vivir, aunque es difícil vivir. Hay que poner por delante la pasión y seguir.


CORAZÓN CANTANTE
Mambo creado en agosto de 1989.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música y Orquestación: Jorge Aragón
Intérpretes: Mirta Medina y Cuarteto Génesis
acompañados por el grupo dirigido por Jorge Aragón.

CORO:
Corazón cantante, corazón cantante, al final de todo hay un sol que brilla, corazón cantante.
VOZ SOLISTA:
Soy un puñado de emociones al pasar, soy frágil brisa y también soy tempestad,
una promesa loca y la humedad de un beso. Soy una angustia que se quiere liberar.
CORO:
Corazón cantante, corazón cantante, al final de todo hay un sol que brilla, corazón cantante.
VOZ SOLISTA:
Soy esa lágrima a punto de brotar, un pie descalzo, soy un siempre y un jamás,
una canción al viento y una verdad que cambia. Soy el deseo dentro de la oscuridad.
CORO:
Corazón cantante, corazón cantante, al final de todo hay un sol que brilla, corazón cantante.
VOZ SOLISTA:
Corazón cantante, corazón cantante, mi compañero de tanto andar, cómplice fiel,
busquemos juntos el camino hacia la esperanza.
CORO:
Corazón cantante, corazón cantante, al final de todo hay un sol que brilla, corazón cantante.
VOZ SOLISTA:
Soy caminante que no puede regresar. Soy risa fácil que no entiende de maldad.
Un sentimiento libre y un escapar del tiempo. Soy día y noche, soy arroyo, soy el mar.
CORO:
Corazón cantante, corazón cantante, al final de todo hay un sol que brilla, corazón cantante.
Cuarteto Génesis

VEN
Canción creada en marzo de 1990.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música y Orquestación: Jorge Aragón
Intérpretes: Mirta Medina, Edith Massola
y Coro infantil del ICRT
(Instituto Cubano de Radio y Televisión)
acompañados por el grupo dirigido por Jorge Aragón.

MIRTA:
Ven, rayo de sol, ven, brisa de abril,
EDITH:
ven, dulce de ilusión, ven, flor de marfil.
MIRTA, EDITH Y CORO:
Ven, dame tu mano, ven, canta al amor, ven, que hay un mañana mucho mejor.
Edith Massola

TAXI A LA FELICIDAD
Canción creada en agosto de 1989.
Letra: Eugenio Antonio Pedraza Ginori
Música y Orquestación: Jorge Aragón
Intérpretes: Mirta Medina y Cuarteto Génesis
acompañados por el grupo dirigido por Jorge Aragón.
Solista en teclados: Jorge Aragón.

CORO:
Pare, pare, taxi a la felicidad.
Pare, pare, taxi a la felicidad.
SOLISTA:
Lléveme allá, a un lugar donde dicen que hay un sueño que no acaba nunca.
Un sitio para el amor, hermoso y encantador, mágico.
Lléveme allá, al encuentro de la fascinación que yo he buscado siempre,
al sol del amanecer que tanto tiempo esperé ver llegar.
CORO Y SOLISTA:
Taxí, lléveme allá, a la felicidad. Taxí, lléveme allá, a la felicidad.
ORQUESTA:
SEGMENTO INSTRUMENTAL PARA COREOGRAFÍA.

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N   O   T   A   S
(1) El resultado de la grabación fue tan malo que el programa nunca salió al aire. Ni siquiera se editó.
    La señora “cantante” marchó pocos días después para Madrid llevándose una copia en video tape del material en bruto. Supongo que pasó el resto de su vida enseñándoselo a sus amigas, demostrándoles cómo en Cuba sí supieron apreciar su talento musical, actitud totalmente distinta a la de los directivos de las empresas discográficas de España.


(2) ¿Qué cómo se puede alzar un pesado piano de cola hasta una estrechísima barbacoa? Pues, Jorge Aragón lo hizo desmontando el instrumento, subiendo las piezas por separado y una vez arriba, armándolas de nuevo.
    Para aquellos lectores que no sepan el significado criollo del término: barbacoa se le llamaba a una habitación fabricada, generalmente con madera, encima de otra que tuviera un puntal tan alto que lo permitiera. Se construyeron muchas en Cuba debido a las dificultades para acceder a viviendas que se ajustaran al crecimiento de las familias.

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1 comentario:

  1. Ensimismado en la dulzura del piano de Jorge Aragón tras la caricia de la voz de Pablo Milanés, americé sobre la historia de este gran pianista que desconocía hasta el momento.
    Tus palabras han conseguido transportarme a otro lugar, a otra época, corroborando para mí una vez más que cualquier tiempo pasado, siempre fue mejor.

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