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martes, 10 de noviembre de 2015

FESTIVAL DE LA OTI 1991, DE LA HABANA A ACAPULCO

   En marzo de 1971, se fundó en la capital mexicana la Organización de Televisión Iberoamericana, una asociación de empresas radicadas en España, Portugal y países de América que transmitían su programación en español o portugués. Posteriormente, cambió su nombre por el de Organización de Telecomunicaciones Iberoamericanas.
   Creada siguiendo los patrones de la UER (Unión Europea de Radiodifusión), entidad que había logrado una gran repercusión internacional con la celebración de un festival de canciones (Eurovisión), la OTI decidió crear una competencia similar de periodicidad anual en el que cada país miembro competía con una obra.
   La primera vez que se celebró, Madrid 1972, el certamen se llamó Gran Premio de la Canción Iberoamericana. Más tarde fue conocido como Festival OTI de la Canción o simplemente Festival de la OTI y su campo de acción original se amplió hasta incluir participantes de países como Estados Unidos, Canadá, Guinea Ecuatorial, Aruba y Antillas Holandesas.

   La trayectoria del Festival de la OTI (1) se puede dividir en tres etapas. Una primera, exitosa, que cubre desde su primera edición hasta finales de la década de los 80. Por entonces, participaban figuras de relieve internacional como los intérpretes Marisol, Camilo Sesto, Francisco, Denise de Kalafe, Daniel Riolobos, Cecilia, Dyango, José José, Emmanuel, Lupita D’Alessio, Ana Gabriel, Yuri, Mijares y  autores de la talla de Juan Carlos Calderón y Augusto Algueró.
   Desde entonces hasta mediados de los 90 el evento fue perdiendo interés en las grandes masas de televidentes a pesar de los esfuerzos que se hicieron para revivir sus mejores momentos. No se logró debido en gran parte a que el negocio de la música había cambiado sustancialmente desde los 70 y ya el OTI, sin la categoría, el relumbrón y el presupuesto de Eurovisión, había dejado de ser una plataforma interesante para discográficas, artistas y público.
   El tercer y último período del evento transcurrió penosamente, tratando de levantar cabeza, hasta que fue clausurado. Su última edición, la XXVIII, se celebró en México, en el año 2000.
   Empresarios mexicanos intentaron, sin éxito, realizar un OTI 2013.

METERLE MANO CON URGENCIA
   Desde 1991 hasta 1994 estuve vinculado a los concursos y programas en que se seleccionaron las canciones e intérpretes que representaron a la radio y televisión cubanas en los festivales internacionales OTI.
   En mi pieza “1991, El año en que el ICRT y Televisa fueron novios”, publicada en este blog el 29 de octubre de 2015 y accesible pulsando aquí 

he contado las circunstancias en que el Instituto Cubano de Radio y Televisión ingresó como miembro en la Organización de Telecomunicaciones Iberoamericanas.
   Extraigo algunos fragmentos:
   “Corría abril (de 1991) cuando se recibió en 23 entre L y M la invitación oficial para que participáramos por primera vez en el Festival de la Canción de la OTI, que ese año estaba programado para septiembre en el balneario mexicano de Acapulco.
En las bases del evento, se establecía que la obra de cada país debía ser la ganadora de un concurso nacional transmitido por televisión. La presidencia del ICRT me encargó que le metiera mano con urgencia a la organización y realización del certamen cubano, de manera que pudiéramos cumplir con el requisito exigido y plantarnos cinco meses después en el famoso balneario mexicano con una buena representación
”.
   Por cierto, cuando llegamos a Acapulco en diciembre para participar en el festival internacional, descubrimos que algunas delegaciones que allí estaban habían nombrado a dedo a su representante. Haciendo la vista gorda, la OTI aceptaba esta violación de su reglamento y permitía la participación. (2)



   Mi propósito era conseguir 24 composiciones que me dieran la oportunidad de realizar dos grandes espectáculos televisivos en días consecutivos. En el primero de ellos competirían todas (las llamamos semifinalistas) y en el segundo, las ocho que quedaran tras pasar el corte del jurado.

   Aplicando mi experiencia de los Concursos Adolfo Guzmán, yo sabía que no tenía tiempo para convocar un concurso abierto, amplio. Así que decidimos realizar uno de carácter restringido invitando a participar a un grupo de autores de canciones que incluía algunos de reconocida trayectoria y otros nuevos que se habían destacado en tiempos recientes.
Algunos de los autores de reconocida trayectoria
que nos entregaron obras para el Concurso Nacional OTI 91:
Arriba > Alberto Vera, Lourdes Torres, Vicente Rojas
Debajo: Osvaldo Rodríguez, Olga Navarro, José Valladares
   Miguel Patterson, que fue nombrado director musical, y yo hicimos una lista y fuimos contactando con los creadores previstos, uno por uno y de manera personal, para invitarles a que nos cedieran sus obras inéditas.
   El material que necesitábamos debía encajar en las coordenadas de OTI: canción ligera de tema amoroso. El festival prohibía competir a composiciones cuyas letras atentaran contra lo que los organizadores llamaban “la moral y las buenas costumbres”. También a las que trataran temas religiosos o políticos.
   La voz de que andábamos buscando canciones para el OTI se corrió por el ambiente musical y algunos autores en quienes no habíamos pensado inicialmente o que no conocíamos, vinieron a ofrecernos sus producciones. Tras analizarlas, algunas de ellas entraron en la selección que compitió.

PRODUCIR CONTRA RELOJ
   Una vez que el compositor nos entregaba su obra, había que encontrarle un intérprete y un orquestador que fuesen de su agrado, grabarla y promocionarla. Todo eso es un proceso que, si se quiere producir bien, no se hace en una semana. O sea, que estábamos con el agua al cuello.
   Afortunadamente, mientras estábamos luchando contra el calendario que se nos echaba encima, la OTI nos avisó de que su XX Festival Internacional se había pospuesto para diciembre, tres meses después de lo previsto inicialmente, y pudimos disponer de un poco más de tiempo.
   Los backgrounds y las voces se fueron grabando en el estudio 1 de Radio Progreso, bajo la supervisión del magnífico operador de sonido Arriaga Coffigny.

FORMANDO ATMÓSFERA
   El ICRT quería darle la mayor relevancia posible a la primera participación cubana en el festival. Y yo me aproveché de esa predisposición para ir creando por radio y televisión un ambiente de competición que despertase el interés del público. La campaña para formar atmósfera se basó en estas acciones: divulgación de las canciones, notas y conferencias de prensa, entrevistas a autores y cantantes y anuncios.

Soledad Delgado, por entonces animadora del programa "En la viva"
presenta a algunos cantantes de OTI 91.
He podido identificar, de izq a derecha, a Tanya, Lourdes Libertad,
Alexis Valdés, Laronte, Malena Burke e Issac Delgado 
   Para las canciones establecí un calendario de promoción. Desde el 6 de julio hasta el 7 de septiembre, cada semana en el musical de prime time “Sábado conmigo”, su director Julio Pulido me cedía unos minutos para que yo sacara al aire en directo una o varias de las 24 semifinalistas, cantadas por los intérpretes que las defenderían. Dichas actuaciones se grababan en video tape y se pasaban posteriormente en unos miniespacios del Canal 6 que se transmitían todos los días en horario de máxima audiencia, justo antes de comenzar el programa más visto de toda la programación: la telenovela cubana o brasileña.
   Al mismo tiempo, las canciones también iban siendo ampliamente difundidas por la radio, primero en la “Discoteca Popular” que animaba Eduardo Rosillo en la Onda de la Alegría y después en otras emisoras provinciales.

RECORTE DE PRENSA (1)
   Pedro de la Hoz en el periódico Granma, sábado 14 de septiembre de 1991.
   Fragmento de “Las 24 en la recta final”:
   Tres premios otorgará el Festival Nacional de la Canción OTI pero sólo uno de ellos, el que se instale en el primer lugar, ostentará la representación cubana a la cita iberoamericana de la canción ligera que se disputará el próximo diciembre en el balneario mexicano de Acapulco.
   Eugenio Pedraza Ginori, director del espectáculo donde se seleccionará los próximos días 21 y 22 de septiembre la canción cubana que viajará a la famosa playa, dio a conocer ayer la lista definitiva de las veinticuatro candidatas con sus intérpretes, muchas de ellas estrenadas ya en “Sábado conmigo” y luego retransmitidas a las 9:00 p.m. en la programación diaria de Cubavisión.

MEJOR EN EL FOCSA
   Deseché la opción de realizar y transmitir los programas desde un teatro. A pesar de la campaña de propaganda que estábamos haciendo, el concurso no había cuajado todavía en la población como para llenar el Karl Marx o el Nacional. Si a esto le sumamos que, debido al Período Especial en su apogeo, el transporte público se había deteriorado hasta límites impensables y las guaguas pasaban de Pascua a San Juan o simplemente no pasaban, no tenía sentido jugársela y que no hubiera asistencia suficiente en el lunetario.
   Así que preferí hacer las dos noches en el estudio 19 del Focsa.

LA ESCENOGRAFÍA, LA ILUMINACIÓN, EL CONCEPTO
   Lamento no recordar el nombre del escenógrafo que resolvió, de manera brillante y económica, el decorado. Se colocó una enorme tarima de varios niveles, que iba subiendo desde una altura de 50 centímetros hasta alcanzar los dos metros y ocupaba casi todo el estudio. Sobre ella, colgando desde la parrilla de luces, se desplegó un montón de rollos de tela de diferentes colores que se consiguieron prestados. Además teníamos varias torres de plástico que se iluminaron por dentro y dos grandes zonas en las que se ubicaron arreglos florales.

Esta secuencia con capturas del video de la actuación de Tanya
da una idea de la escenografía
Mayito Portal
    A todo aquello le añadió un toque especial Mario Juan Portal “Mayito”, un excelente diseñador de luces, que dio rienda suelta a su imaginación y le sacó un increíble partido al set utilizando su gran talento y los pocos focos de que disponía.

   El concepto visual fue tratar la escenografía como si estuviera situada en el escenario de un teatro. Les di libertad de movimiento a las cámaras. Les dije que se olvidaran de aforar los encuadres, que podían enseñar los reflectores o el techo del estudio y mostrar a los demás camarógrafos en acción.
   Pudimos usar una unidad de control remoto que se había estrenado en los Juegos Panamericanos celebrados el mes anterior en La Habana y aprovechamos su consola con la que se hicieron algunos efectos especiales novedosos en Cuba.
   Los dos programas causaron muy buena impresión en el público, los vieron millones de personas y en los días que siguieron no se hablaba de otra cosa.
   De los cientos de musicales que hice durante mi carrera, estos dos de OTI 91 están entre los que más satisfecho me dejaron desde el punto de vista de la preparación y la realización. 

El ensayo. De izq. a derecha: Yin Pedraza Ginori,
Mirta Medina, chica sin identificar, Rafael González,
otra chica y Carlos Otero.
LOS COLABORADORES
   La televisión es un trabajo de equipo. El que piense lo contrario está perdido en el llano. Que me disculpen aquellos colaboradores cuyos nombres andan extraviados por mi borrosa memoria, pero les voy a representar a todos nombrando a dos sin cuyo talento y dedicación, nada hubiese sido lo mismo en OTI 91. Uno, el incansable y eficiente asistente de dirección Rafaelito González y el otro, un tipo genial: el ingeniero Roberto Portuondo, que se echó encima todo el trabajo creativo de promoción y se pasó muchísimas horas encerrado en la sala de posproducción creando estupendos anuncios, clips y efectos visuales. Portuondo, lamentablemente fallecido en 2014, fue uno de los artistas más grandes que yo he conocido.

Rafael González (a la izquierda) y Roberto Portuondo
¿UN CONCURSO DE CANCIONES O DE INTÉRPRETES?
   Creo que las obras concursantes tenían buena calidad en general. Muchas de ellas superaban ampliamente a algunas que más tarde representaron a sus países en OTI 91 Acapulco.
   Como es natural, en cuanto se fueron divulgando, algunos temas sobresalieron del conjunto y se les veía pinta de favoritos. Aunque la que competía era la pieza musical (su idea en general, su texto, su melodía, etc.), el cantante jugó un papel fundamental a la hora de pegarla o no en la preferencia popular. Como ocurre siempre, el público termina dejándose llevar por la pasión, aplica su gusto por éste o por aquel y lo que al principio debe ser un torneo de canciones se convierte en uno de intérpretes.

LAS SEMIFINALISTAS

   Éstas fueron (por orden alfabético) las 24 obras que compitieron desde las 20:30 de la noche de aquel sábado 21 de septiembre, en un programa en directo de Cubavisión que presentaron Mirta Medina y Carlos Otero:

Acorralada / Autora e intérprete: Tanya
Alas / Autor: Lázaro García / Intérprete: Ana María Perera
Algunas preguntas y un deseo / Autor: Rafael Guedes / Intérprete: Alexis Morejón
Atada a ti / Autora: Ivette Pacheco / Intérprete: Marta Rosa
Con la ternura de tu voz / Autor: Sergio Farías / Intérprete: Ovidio González
Guitarra que ha dejado de sonar / Autor: José Valladares / Intérprete: Issac Delgado
Invasión nocturna / Autor e intérprete: Ángel Bonne
Juego de complicidad / Autora e intérprete: Evelyn García Márquez
La número cien / Autor: Giraldo Piloto / Intérprete: Tony Calá
Luz de fe / Autor e intérprete: Ángel Quintero
Qué hago contigo, qué hago conmigo / Autora: Lourdes Torres / Intérprete: Lourdes Libertad
Quiero algo más / Autor: Vicente Rojas / Intérprete: Marusha
Razones para despertar / Autores: Augusto Enríquez, Isel Rasuá y Julián Fernández: / Intérprete: Augusto Enríquez
Salgo a la calle / Autor: Demetrio Muñiz / Intérprete: Malena Burke
Salva este amanecer / Autor e intérprete: Alexis Valdés
Si no tuviera el corazón que tengo / Autores: Dimas Juantorena y Alberto Pujol / Intérprete: Ramón Fabián Veloz
Si todos saben de ti / Autor: Rolando Ojeda “Ojedita” / Intérprete: Delia Díaz de Villegas
Si tuviera que dejar de ser / Autora: Olga Navarro / Intérprete: Raquel Zozaya
Siempre te amaré / Autora: Marieta / Intérprete: Tania Elizabeth
Te digo que no / Autor: Rafael Espín / Intérprete: María Antonieta
Tú eres, tú eres / Autor: Alfredo Martínez / Intérprete: Pablo Rosquet
Y vas a ver / Autor: Alberto Vera / Intérprete: Eduardo Antonio
Y voy a ser / Autor: Osvaldo Rodríguez / Intérprete: Adán Rey
Yo tengo corazón / Autor e intérprete: Laronte

HABLANDO DE JURADOS
   Existen personas que poseen una habilidad extraordinaria para influir en los demás. Son los líderes, que pueden convencer a cualquiera de cualquier cosa. Exponen sus argumentos con tal poder de convicción que persuaden al más pinto. Los cubanos acumulamos bastante experiencia en esto de dejarnos convencer por mueleros con elocuencia. ¡Y así nos ha ido!
   Traigo lo anterior a colación a propósito de un tema que me apasiona: los jurados.
   Durante mi vida profesional he visto bastantes veces como funciona por dentro un colectivo de personas encargadas de tomar una decisión. En algunas ocasiones, yo he sido miembro de jurados y en otras me ha tocado estar cerca de ellos por desempeñar un cargo en la organización de un concurso o un festival.
   Ustedes se asombrarían de lo frecuente que es que una persona con buena labia y un razonamiento expuesto con brío, con el brillito en sus ojos, puede arrastrar a todo un grupo para que vote por la opción que ella defiende.
   También se da mucho el caso de que, llegado el final de las deliberaciones, a la hora de votar, quienes prefieren una opción minoritaria se dejan arrastrar por lo que opinan los de la mayoritaria. No es fácil enfrentarse a la mayoría.
   Fui testigo de cómo en el festival de la canción de Sopot o en el televisivo Praga de Oro, las delegaciones de los países competidores entregaban obsequios, a veces caros, a los integrantes del jurado que supuestamente debían votar de acuerdo con sus principios estéticos y profesionales. Dichos regalos buscaban ganarse la buena voluntad del líder (o los líderes) que las pudiera favorecer.
   Tratando de neutralizar un poco a los administradores de mentes ajenas y crear un clima en que cada miembro pudiera emitir su voto libremente, de acuerdo a sus criterios profesionales y sin que otro previamente le haya comido el coco para establecer un consenso, en algunas oportunidades en que he podido establecer reglas de funcionamiento de jurados, implanté la votación numérica. Consiste en que cada integrante otorgue puntos, por ejemplo: del 1 al 10. El puesto que alcanza la obra está determinado por la suma que haya obtenido. En caso de empate, se volverá a votar hasta romperlo. Así de simple.
   Esto no significa que se elimine el intercambio de opiniones y las discusiones pero permite a los menos locuaces e influyentes dentro del grupo tener un elemento de peso al que aferrarse cuando llega el momento de la decisión final.
   Esta elección por puntos fue el método establecido para seleccionar la obra y su intérprete que nos representaría en OTI Acapulco.

El jurado estuvo integrado por:
Amaury Pérez Vidal
  Enrique Pineda Barnet
    Enriqueta Almanza
      Juan Formell
        Miguel Patterson
          Pedraza Ginori
            Soledad Delgado

   La OTI nos remitió desde México cintas de video que contenían los espectáculos de sus dos anteriores festivales internacionales, los de 1989 y 1990. Los jurados las vimos para tener un tamaño de bola de cómo se desarrollaba el certamen y orientarse a la hora de elegir.
   La primera noche, la del sábado de las 24 semifinalistas, el jurado se situó en el estudio, listo para seleccionar las 8 que pasarían a la competición final del domingo. Cada uno de ellos recibió una planilla por cada canción. En ella estaban reflejados diversos elementos a juzgar. Para la canción: concepto general, originalidad, letra, melodía... Para el cantante: interpretación, afinación, presencia escénica, temperamento…

SE LES FUE LA LENGUA
   Cuando terminó el show, recogimos las planillas con las votaciones y citamos al jurado para una reunión que se celebraría en la mañana siguiente. En ella se analizaron las ocho canciones/intérpretes que habían alcanzado la mayor puntuación y se determinaron los tres primeros lugares.
   Les rogué a los que allí estaban que mantuviesen en secreto el resultado. Y todos estuvieron de acuerdo, me dieron su palabra. Consciente de que la sorpresa es fundamental en este tipo de espectáculo, mi idea era jugar con ese factor hasta los últimos momentos del programa que emitiríamos en directo por la noche. No quería que se perdieran el suspenso y las emociones. Cuidando no dar pistas, concebí un guión en que las obras finalistas fueron apareciendo por orden alfabético.
   Pero un integrante del jurado incumplió su promesa y filtró todos los detalles del palmarés a un cantante amigo suyo. Y a éste también se le fue la lengua. Una hora antes del inicio del programa, todo el mundo en los camerinos y el backstage del Focsa sabía quién había ganado. Han pasado casi 25 años y aún no les he perdonado a ambos aquella falta de respeto hacia mi trabajo.

TANYA, LA DE “ACORRALADA”
   En aquel OTI 91 criollo el público se decantó por “Acorralada”, una obra muy fuerte compuesta e interpretada por la rockera Tanya Rodríguez. Desde que la canción salió al aire por la radio, impactó en la audiencia. Cuando llegaron las noches finales ya era popular y sin dudas la preferida (3).

Tanya
   Tanya, exvocalista del grupo Monte de Espuma que iniciaba por entonces su carrera de solista, había dado un palo años atrás con un tema compuesto por su hermano Fernando, “Ese hombre está loco”, cuyo título y texto fueron entendidos por Radio Bemba como una referencia velada a Fidel Castro.

Ese hombre está loco (en youtube)

DISGUSTO EN LA CALLE
   “Acorralada” ocupó el segundo lugar y, por tanto, Tanya no representó al ICRT en México. Esto provocó disgusto en amplios sectores de la población; era fácil comprobarlo en la calle durante los días y semanas siguientes. Corrieron rumores que achacaban el hecho de que ella no ganara a todo tipo de motivos. Puedo dar fe de que a mí, por lo menos a mí, que fui el organizador y director general del evento, nadie me orientó ni me sugirió que planchara a Tanya.
   Como miembro de aquel jurado puedo decir que elegimos a “Si todos saben de ti”, de Ojedita, porque pensamos honestamente que se adaptaba mejor a los parámetros de canción pop que caracterizaban al festival internacional de la OTI. Y acertamos, ya que su intérprete, Delia Díaz de Villegas, hizo un magnífico papel tres meses después en su presentación en el Centro de Convenciones de Acapulco, superó el corte de la primera noche y estuvo entre las más aplaudidas. Eso significó un logro importante ya que nadie en su sano juicio esperaba que Cuba ganara en su primera presentación en OTI tras veinte años de estar vetada.


Delia Díaz de Villegas    /    Rolando Ojeda "Ojedita"

Si todos saben de ti (4)
Representante del ICRT
en el Festival Internacional de la Canción OTI 1991
Letra y música: Rolando Ojeda “Ojedita”
Intérprete: Delia Díaz de Villegas
-------------
 Ahora a quién vas a anular, ahora a quién vas a fingir,
a quién vas a defraudar, a quién vas a confundir.
Ahora a quién vas a vendar para poder seducir,
qué cuento vas a contar si todos saben de ti.
Ahora a quién vas a turbar y a vestirlo con mentiras,
qué fábula inventarás para podarle la brisa.
Qué noche fabricarás para cambiarle los días,
qué trampa cultivarás para cancelar su risa.

Malena Burke e Issac Delgado en el ensayo del Focsa
   Con “Acorralada” compartió el segundo puesto “Salgo a la calle”, de Demetrio Muñiz, cantada por Malena Burke. El tercer puesto fue para una pieza con aires de son, de José Valladares, que defendió Issac Delgado: “Guitarra que ha dejado de sonar”.


RECORTE DE PRENSA (2)
   Ilse Bulit en la revista Bohemia, 4 de octubre de 1991
   Fragmentos de “OTI 91 / De La Habana a…”
   Como la inteligencia demanda no nadar contra la corriente y el aprender a bracear hasta en aguas turbulentas. la Televisión Cubana en su primera presentación en el veleidoso concurso internacional OTI eligió su ganadora sobre las bases que, al parecer, dominan más en el mercado artístico de la región: intérpretes de nueva promoción con voz y fuerza expresiva, muy seguros en la pista, preferentemente con buena figura física; letras con temáticas afines a los conflictos amorosos universales en el hombre; una música de fácil recordación y con impacto dramático.
   Y a partir de estas premisas, Delia Díaz de Villegas, aquella muchachita linda que en los inicios de los 80 ganaba en “Todo el mundo canta” y que pronto adoptara la forma interpretativa en boga en los cantantes latinoamericanos, le daba el premio máximo en pesos y bella cristalería cubana al conocido Ojedita con “Si todos saben de ti”…
   En algunas de las obras aparecen auténticas búsquedas en el modo de la canción ligera, género que tiene derecho a existir. (5)
   Con toda intención a Bohemia trajimos las fotos del ensayo de la noche final. El pobre estudio 19 del Focsa –el mismo de “Sábado conmigo”- arreglado con algunas  telas en dos colores, maderas pintadas recuperables y dos cestas de flores gracias, sobre todo, al maravilloso diseño de luces de Mario Juan Portal y al cambiante juego de tomas mantenido por el director Pedraza Ginori desde la unidad de control remoto estrenada en los Juegos Panamericanos, fue convertido en lujoso escenario…
   Para el próximo año habrá una convocatoria oficial y más tiempo para mejorar los puntos débiles.


EN FALSO DIRECTO, POR SI ACASO
   Como ya he contado en el blog, en diciembre yo viajé a México al frente de la delegación del ICRT. Cubavisión transmitió el espectáculo final de OTI 91 desde Acapulco. En un estudio de Radiocentro, Soledad Delgado y Carlos Otero fueron los comentaristas de la ceremonia.
   Esta emisión se hizo en falso directo. O sea que se optó por sacar al aire la señal que llegaba vía satélite con un retraso de algunos minutos por si acaso allá se producía algún incidente no apto para ser presenciado por los televidentes cubanos. Nuestra TV, como siempre, portándose como mamá y papá cuando activan el control parental del mando a distancia, evitando que sus niños vean lo que no deben ver.


En una de las actividades que ofreció la OTI a las delegaciones en Acapulco.
De izq. a derecha: Pedraza Ginori, Miguel Patterson,
Delia Díaz de Villegas, Joseíto Castillo (esposo de Delia) y Ojedita

FIEL A SU CACAO MENTAL
   En la edición del 14 de agosto de 1979 del periódico Vanguardia, de Santa Clara, un joven Pedro de la Hoz publicaba una ácida y demoledora crítica contra la selección de obras ganadoras del Concurso Adolfo Guzmán de Música Cubana y contra su espectáculo de clausura que dirigí (6). En ella, yo recibía los primeros de los cocotazos que este señor me dedicó en la prensa cubana cada vez que tuvo oportunidad. Para este talibán yo representaba un malévolo representante del tipo de espectáculo que había que erradicar cual marabú de nuestra isla.
   Una de sus citas: “No siempre la brillantez (derroche de luces, de recursos escenográficos, de vestimentas, de grandilocuencia) da el verdadero esplendor”.
   Fiel a su cacao mental, once años después de aquel Guzmán 79 su encarne conmigo se volvió a manifestar, esta vez de forma indirecta, colateral, atacándome por carambola. El tipo volvió a la carga y, machete en mano, arremetió contra el festival de la OTI, promotor de una forma de expresión que él debe considerar la más terrible de las plagas que el arte universal ha tenido que soportar: la canción ligera.

RECORTE DE PRENSA (3)
   Pedro de la Hoz en Granma, diciembre de 1991.
   Fragmentos de “El aura dorada de la mediocridad”
   Los festivales de la llamada canción ligera son así: polvo de estrellas en la noche, reflejos dorados en el escenario, figuras de etiqueta en primera fila, fanáticos arremolinados en los balcones, competidores que sueñan con ser astros en la hora justa y astros que apenas sueñan porque lo tienen todo.
   Comunicación es la palabra de orden; un telepuente en el hemisferio occidental con más de 600 millones de espectadores potenciales, un espacio para la confraternidad. ¿Y el mensaje? ¿O será que, como en la trampa de MacLuhan, el medio es el mensaje? ¿Bastará la fascinación de la transmisión por satélite, la ilusión de las bellísimas aguas de Acapulco, la concurrencia de 24 representaciones nacionales, la celebración del vigésimo aniversario de un concurso, para legitimarlo por sí mismo.
   Detrás de tales destellos, en materia puramente musical, OTI’91 tuvo poco que ofrecer…
   En la canción cubana no vale insistir. Bueno ha sido estar representado por primera vez pero insisto en que pudimos hacerlo mucho mejor. Allí, donde las interpretaciones pesan, no basta con gritar, exagerar, estremecerse, no, primero hay que cantar, interpretar, proyectar. La canción de Ojedita siguió siendo la misma composición de poco relieve (7) que comentamos cuando se hizo la selección nacional y Delia Díaz de Villegas no superó ni un ápice su interpretación. Ni siquiera por las falsas expectativas creadas por los animadores cubanos, Soledad Delgado y Carlos Otero, desafortunados en el tono y el sentido de los comentarios y decididamente fatales al pronosticar lo impronosticable y terminar como lo hicieron, de bruces y anonadados en la transmisión final.


BATIBURRILLO
Podemos recordar algunas canciones de OTI 91, pulsando en Youtube los siguientes enlaces: Delia Díaz de Villegas en Acapulco: "Si todos saben de ti"

Tanya en "Acorralada"                María Antonieta en "Te digo que no"


María Antonieta actúa en el OTI cubano 1991
   Como sintonía de los programas cubanos de la OTI y de su campaña promocional, elegí “Theme from Firepower” del saxofonista argentino Gato Barbieri, que apareció en su disco “Euphoria”, editado en vinilo en 1979.
   Lo pueden escuchar pulsando AQUÍ


  En próximas publicaciones de este blog, me referiré a mi participación como guionista y director en los espectáculos donde se seleccionó la canción y el intérprete que representaron al ICRT en los festivales internacionales de la OTI en 1992, 1993 y 1994.

  Antes de terminar, me parece ésta una buena ocasión para rememorar un par de interesantes anécdotas:

EL COMANDANTE AUTOR
   El comandante Juan Almeida Bosque fue una de las principales figuras del proceso revolucionario cubano. Tan principal fue que ocupó durante décadas y sólo superado por Quientúsabes y por el hermano de Quientúsabes, la tercera posición en el podio de los jerarcas criollos. Almeida tenía inclinaciones artísticas que le llevaron a convertirse en autor de canciones. De muchas canciones. De infinidad de ellas.
   Cuando yo trabajaba como productor en la EGREM, una tarde tuve que retrasar el inicio de una grabación porque un músico sin el cual no podíamos comenzar llegó al estudio casi una hora tarde. Le regañé y se disculpó diciéndome que venía de una sesión de trabajo con Almeida, haciéndole partituras de piano, es decir transcribiéndole a papel pautado las tonadas que el mayimbe le tarareaba y agregándole los acordes de acompañamiento.

   Justificó su tardanza porque aquel día la cita se había extendido a varias horas: el comandante le llamó para transcribir alrededor de 30 canciones. Ante lo que me pareció un cuento chino, el músico me aseguró que no era la primera vez que había tenido que ocuparse de tantas obras de un tirón, que ésa era una cantidad dentro del rango de lo habitual en cada una de sus sesiones con Almeida.
   -- ¿Y por qué no te las graba en un cassette y le haces el trabajo en tu casa? –pregunté.
   -- Porque hay que cuadrárselas y eso hay que hacerlo delante de él por si no le gusta cómo quedan.
   “Cuadrar” es una expresión que los músicos emplean para designar la labor que consiste en convertir una melodía y/o letra imaginada por un aficionado y que no se ajusta a la medida, en una canción que encaje perfectamente en el tiempo. Es frecuente que las personas que no saben música y se ponen a crear sin la ayuda de un instrumento acompañante, produzcan en su mente obras que necesitan “cuadrarse” para poder ser consideradas canciones en el sentido estricto de la palabra.

UN PALO POLÍTICO DE NIVEL CONTINENTAL

   Almeida no aparecía en la lista de autores a los que invitamos a participar en la selección para el primer OTI del ICRT. Ni el maestro Patterson ni yo teníamos nada contra la faceta de compositor del comandante. Pero no era fácil para nosotros contactar con alguien de nivel político tan alto y decidimos no contar con él.
   Estábamos casi al final del proceso de selección cuando, una tarde, se apareció en mi piso de la calle 13, Vedado, un señor que se presentó como secretario o asistente de Almeida. Me dijo que su jefe deseaba aportar una de sus obras a nuestro certamen. Le informé que no había problema alguno. El personaje abrió un portafolio y extrajo varias partituras que me entregó para que los organizadores eligiéramos la que nos pareciera mejor para concursar.
   Hasta ahí todo bien. El clima se enrareció cuando el secretario, una vez entregadas las canciones, no se marchó sino que siguió hablando de lo buenas que eran y estuvo un rato dándome cháchara hasta que se decidió a plantearme abiertamente que a su jefe le haría mucha ilusión que la canción que representara a Cuba en la OTI de Acapulco fuera una de las suyas.
   -- Imáginate el palo político que sería a nivel continental –fue uno de los argumentos que manejó.
   Ante lo que a todas luces me pareció un intento de presionarme para que se cometiera un fraude, le dije que si incluíamos una canción de Almeida, que no era seguro, participaría en igualdad de condiciones con las demás y que sería el jurado el que libremente, sin influencias, decidiría cúal obra ganaría.
   Al hombre se le esfumó la afabilidad mostrada hasta entonces, recogió las partituras que yo había colocado en una mesita, las introdujo en su cartera y se despidió de mí con un tonillo que intentaba ser cordial pero que yo sentí algo amenazante:
   -- Pues, lo comentaré con el comandante y te aviso.
   Se fue y más nunca supe de él. Ni de su jefe, que no insistió y no participó en el concurso. Esperé alguna represalia pero no la hubo.

 
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N    O    T    A    S
(1)   Cuba participó en las nueve últimas ediciones del Festival OTI. Alcanzó sus mejores posiciones en Paraguay 1995, con una Cristina Rebull espléndida que alcanzó el tercer puesto, y en España 1994, con el noveno lugar de nuestro gran Osvaldo Rodríguez.
   El ICRT en los festivales internacionales de la OTI:
1991 / Acapulco, México / Delia Díaz de Villegas / “Si todos saben de ti” de Ojeda “Ojedita”
1992 / Valencia, España / Augusto Enríquez / “Sólo para mí” de Augusto Enríquez, Julián Fernández y Emilio Vega
1993 / Valencia, España / Manolo Sánchez / “Amor de miedo” de José Valladares
1994 / Valencia, España / Osvaldo Rodríguez / “Amor y cadenas” de Osvaldo Rodríguez
1995 / San Bernardino, Paraguay / Cristina Rebull / “Hoy que no estás” de Carlos Miguel Ojeda
1996 / Quito, Ecuador / Eduardo Antonio / “Me queda la canción” de Eduardo Antonio
1997 / Lima, Perú / Tania Tania / “Golondrina” de Samuel Concepción
1998 / San José, Costa Rica / Osnel Odit Bavastro / “Un sueño loco” de Raúl Pérez de la Rosa
2000 / Acapulco, México / Indira Hernández / “Una vida nueva” de Leonel Viera

   En 1999 el festival estaba programado en Veracruz pero no se pudo celebrar por las inundaciones sufridas en dicha región mexicana.

(2)   Aún pudiendo eliminar el concurso nacional, en el ICRT se tomó la decisión, creo que acertada, de continuar eligiendo la obra mediante una convocatoria pública en la que podían participar todos los compositores residentes en Cuba que lo desearan. Así se hizo la selección al menos hasta 1995. Desconozco el sistema que se siguió a partir de ese año.

(3)   Aprovechando el tirón popular de Tanya y la polémica creada porque no alcanzó el primer puesto, unas semanas después, en octubre, yo la presenté en el Karl Marx en un espectáculo llamado “Y yo te sigo esperando”, que era el verso que identificaba a “Acorralada” por repetirse varias veces en su letra. De más está decir que el teatro se llenó en todas las funciones.

(4)   Por cierto, con el texto de la obra de Ojedita se produjo una situación similar a la que había ocurrido años antes con “Ese hombre está loco”. Mucha gente afirmaba, convencida, que el protagonista de la canción "Si todos saben de ti", a quien iban dedicados sus ácidos versos, era Fidel Castro.

(5)   A diferencia de su colega de Granma, Ilse Bulit opinaba que la canción ligera “es un género que tiene derecho a existir”. Como todos, añado yo.

(6)   La andanada de De la Hoz a la que me refiero se puede leer pulsando este enlace:

El Blog de Pedraza Ginori > CONCURSO GUZMÁN 79 (5): LOS QUE ME PUSIERON A PARIR

(7)   Si una canción de Juan Almeida hubiese competido ¿cómo la habría tratado Pedro de la Hoz en su crítica de Granma? ¿Se hubiese atrevido a decir que era “una composición de poco relieve”? No lo creo. Estoy seguro de que se las habría arreglado para que su texto no rozara ni tantito así al tercero en la jerarquía.


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