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martes, 29 de enero de 2013

LA VIDA ES UNA SEMANA



    Era 1978 cuando le pedí al director del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro que creáramos juntos la sintonía musical de mi proyecto televisivo “Yo también soy joven”. Rafael Ortiz agarró su guitarra y me enseñó varias melodías suyas. 
    --Éstas son de las que tengo en el tanque –me dijo-. Elige la que quieras.
    Me gustaron especialmente dos, que grabé en un cassette. De ellas seleccioné una, la que después sería la base musical sobre la que construí “El final no llegará”. 
   Siempre pensé que el otro tema, el desestimado, merecía trabajarse, añadirle una letra para convertirlo en canción. Pero por entonces yo andaba bastante cargado de trabajo y lo fui dejando y dejando, más por falta de un hueco en la agenda que por otro motivo.

Septeto Nacional Ignacio Piñeiro
    Por entonces y desde su refundación a finales de los 50, el Nacional se había dedicado casi por entero a interpretar el legado musical de su fundador, el mítico Ignacio Piñeiro. Tocaban “Suavecito”, “Échale salsita”, “Ésas no son cubanas”, “Bardo”, “Guanajo relleno”, etc. y de ahí no salían o salían muy pocas veces.
Rafael Ortiz
    Tras el exitazo que fue “El final no llegará”, Rafael confió en mí. Cada vez que nos veíamos, me hablaba del renacimiento a nivel gran público que la obra significó para el septeto, del camino que se había abierto para el grupo y de la oportunidad que veía para ir ampliando su repertorio con obras contemporáneas. No se trataba de perder su esencia ni su sonido característico pero sí de darle un revulsivo, incorporar autores nuevos, actualizarse dentro de lo posible. El viejo -entonces ya había cumplido 71 años- estaba entusiasmado y siempre me dejaba caer la pregunta de cuándo le iba a meter mano a su segunda tonada. A lo que yo respondía: 
    -- Cuándo tenga un tiempito. 
    El tiempito llegó en los primeros meses de 1980. Desempolvé el cassette y me puse con la melodía. No se trataba solamente de incorporarle un texto. El proceso es, desde mi punto de vista, algo más complejo si quieres hacer algo en serio. (1) Antes de la letra hay que ir trabajando el concepto hasta definirlo. En el caso de “El final no llegará”, éste estuvo determinado desde el principio: queríamos que fuese una canción que hablara de que se puede ser viejo y nuevo a la vez, que conectara con el mensaje de “Yo también soy joven” y sirviera de identificación del programa. Ahora se trataba de algo más complicado para mí, teniendo en cuenta que la obra debía seguir una línea inexcusable: que encajara en el sonido y trayectoria del Nacional, toda una institución en la historia de la música cubana.
    De entrada, la letra debía parecer redactada en el estilo literario que utilizaban los autores de los años 20 y 30, época dorada del son tradicional cubano. No fue fácil. Desde el punto de vista formal tuve que tener en cuenta cierto rebuscamiento poético en el texto, incorporar algunas palabras que en los 80 ya no se usaban, darle un toque añejo que encajara en la voz madura de Carlos Embale. En cuanto al argumento, me decidí por la idea de que la vida corre rápida, que se nos va entre las manos y debemos aprovecharla. Me pareció coherente con la imagen del Septeto, todos muy mayores, que la canción hablara de ancianos reconsiderando sus experiencias y llegando a la conclusión de que hay que aprender a vivir la existencia para así sacarle beneficio. 
    El tratamiento inicial, la base que se me ocurrió para comenzar a crear, giraba en torno a la idea de que la vida es como una semana. En principio, aposté porque el texto se fuera desarrollando a través de los siete días que van del domingo al sábado. El primer día esto, el segundo tal, el tercero aquello… La idea no acababa de convencerme; entre otras cosas porque aunque no conocía canciones construidas sobre ese esquema, yo estaba seguro de que alguna debía existir. Y eso me disgustaba. Temí que pareciera un plagio. Así que opté por personalizar los versos atribuyéndolos a experiencias vividas por un protagonista, el sujeto que los cantaría. Este planteamiento me pareció interesante y opté por esa vía. 
    Trabajando a ratos, uno hoy, otro mañana y otro cuando pude, fue tomando forma lo que al final terminaría siendo la letra de “La vida es una semana”. Como elemento curioso incluyo más abajo la grabación amateur –inédita hasta ahora- de una sesión de trabajo en el hogar de Rafael Ortiz, en unos altos de la calle Belascoaín. Debió ser en abril de 1980 y el texto ya me iba saliendo aunque, como podrán escuchar, todavía eran los momentos en que jugaba con la idea de ir desarrollándolo por días de la semana. 
    En la grabación hay algunas frases –las menos- que aproveché en la versión final y otras totalmente inútiles que estaban ahí sólo para comprobar si la acentuación que yo había utilizado encajaba con la de las notas musicales. 
    El estribillo “Sábado triste, domingo feliz…” con sus correspondientes guías no aparecían en el cassette original que Rafael me grabó en 1978. Su idea era que la obra fuera un bolero puro y duro. Pero ambos estábamos algo mosqueados con algunas versiones de “El final no llegará” que habían aparecido en que a la canción se le añadía, sin contar con nosotros, distintos estribillos que a decir verdad dejaban bastante que desear. Así que, para evitar que nos sucediera lo mismo con esta nueva obra, decidí crearle una segunda parte soneada con su estribillo y algunas guías.
    La tarde en que nos reunimos para chequear si lo que yo estaba haciendo con la letra andaba por el camino correcto, me atreví a cantarle a Rafael y a Carlos Embale el estribillo que yo había inventado y les pedí que lo modificaran. Después de todo ellos eran dos gigantes del son y yo un advenedizo. Pero, para mi sorpresa, ambos dijeron que les gustaba y que debía quedarse tal y como estaba. Así fue que “La vida es una semana” se convirtió en un bolero-son. 
    Para escuchar la grabación, totalmente amateur, de lo que entonces se llamaba “taller de creación” y ahora sería un “work in progress”, pulsar el siguiente enlace:

LA VIDA ES UNA SEMANA
Bolero son
Música del bolero: Rafael Ortiz
Música del montuno y todas las letras (bolero, estribillo y guías):
Eugenio Antonio Pedraza Ginori
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Bolero
La vida es una semana fugaz
que se nos va entre las manos,
tantos momentos de felicidad
y otros tantos de tristeza y dolor.
Hoy me arrepiento de lo que hice mal,
no merecí que me quisieran,
fue por mi culpa que un joven rosal
vivió sin florecer.
Tuve mis instantes de caricia y frenesí,
dulce regocijo de placer,
tuve mi quebranto, mi alegría y mi sufrir,
bien vale un llanto comprender la realidad.
De remembranzas no es bueno vivir
pues lo pasado ya es pasado,
mas los recuerdos nos dicen al fin
que la experiencia es una amiga fiel.
Montuno
Estribillo: 
Sábado triste, domingo feliz,
la vida es una semana,
hay que vivirla con ganas,
hay que aprenderla a vivir.
Guías: 
Sábado triste, domingo feliz,
la vida es una semana,
hay que vivirla con ganas,
hay que aprenderla a vivir.
Mañungo, que bueno fuera (2)
que sin perder tu experiencia,
un milagro de la ciencia 
joven de nuevo te hiciera.
Cuando me fui de Yateras (3)
las mujeres me lloraron,
los hombres se arrodillaron
pidiendo que no me fuera.
Se formó esa lloradera
porque en aquella región
no había cantado un varón
con una voz tan potente,
yo daba un grito en Oriente
y se oía en Bolondrón.



Carlos Embale
    El tema, una vez grabado profesionalmente por el Septeto Nacional Ignacio Piñeiro con una impresionante interpretación de Embale, tuvo muy buena repercusión. No tanta como “El final no llegará” pero hay que reconocer que éste último contó con la gran difusión que se derivó de ser la sintonía que identificó a un programa de televisión tan exitoso como “Yo también soy joven”. 
   Para escuchar la grabación original de Embale con el Nacional, pulse cualquiera de los dos siguientes enlaces:


    En mi canal de Youtube (4), se puede ver la actuación del Nacional como grupo invitado en el Concurso de Música Cubana Adolfo Guzmán 1980.
 
    Tiempo después, Embale realizó un segundo registro de la obra con un Septeto Nacional que había reemplazado a algunos de sus músicos de los años 70, entre ellos al trompetista.

    En 1999, el Grupo Sierra Maestra, digno continuador de los grandes sextetos y septetos cubanos, grabó en su disco “Rumberos de La Habana” un popourrit titulado “Homenaje a Rafael Ortiz” en el que incluyeron cuatro obras suyas: “Madre, no me pidas”, “Todo en conjunto”, “Tú, mi afinidad” y “La vida es una semana”, ésta última cantada por José Antonio Rodríguez.


    Para escuchar dicha grabación, pulse el siguiente enlace:

   En 2010 la gran cantante cubana Albita Rodríguez incluyó nuestro bolero-son en su CD/DVD “Cuban Masterworks / Toda una vida” que fue nominado al Grammy Latino y al Premio Emmy.
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N   O   T   A   S
(1) Sobre estos aspectos he publicado una entrada en este blog titulada “Cómo escribir letras de canciones”. Les invito a tirarle un vistazo si el tema les interesa. Su vínculo es éste:

(2) Mañungo era el apodo con que se conocía cariñosamente a Rafael Ortiz.

(3) Para esta guía, que dediqué especialmente a ese enorme cantante que fue Carlos Embale, utilicé la estructura de la décima espinela, muy usada por los poetas repentistas cubanos. Su rima es abbaaccddc.

(4) El 15 de febrero de 2014, durante su actuación grabada en video en el club madrileño "La negra Tomasa", el Trío Matancero interpretó la obra. El cantante le inventó sus propias guías al montuno y el tecladista le incorporó una interesante visión, más actualizada.

    En dicha ocasión el Matancero estuvo integrado por Sergio Fernandez (teclado y coros), Osmandy Fuentes (voz solista y bongóes) y Ángel Luis Aguiar (maracas y coros).



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El Blog de Pedraza Ginori > EMISORAS DE RADIO DE LA HABANA EN 1959

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2 comentarios:

  1. ginori en este articulo q commence a leer a las 3 pm, he disfrutado enormemente, cual de las dos versions de tu numero "la vida es una semana" lo mismo por embale, q por el q la canto en el ensayo q por jose Antonio, ha sido una maravilla volver a escuchar ese son, tanto esa como "el final no llegara" le dieron un aire modern al son de piñeiro y al grupo sierra maestro tambien.

    eso es musica, esa es la raiz de la musica q hizo grande a cuba a nivel internacional, Matamoros, piñeiro, el cieguito maravilloso, carlos embale, miguelito cuni con chapotin, esa es nuetra musica.

    gracias por esas canciones tan lindas q creaste, yo tengo 66 años y con los logros de mis hijos digo como tu cancion "joven ha de ser, quien lo quiera ser, por su propia voluntad, si en el corazon vibra la emocion, nunca llegara el final" .....gracias

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  2. quisiera saber acerca de la muerte de carlos embale, dicen que murio en la pobreza, abndonado y pidiendo limosnas, alguna noticia de su familia y si hay algun lugar en la habana donde se le rinda tributo

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