A ustedes,
los presentadores de “Joven Joven”,
por tantos ensayos a las siete de la mañana de tantos domingos,
por tanta implicación, por tanto respeto al programa y al público,
los presentadores de “Joven Joven”,
por tantos ensayos a las siete de la mañana de tantos domingos,
por tanta implicación, por tanto respeto al programa y al público,
por los viajes llenos de anécdotas y compañerismo,
por verlos desarrollarse humana y profesionalmente,
por tanto cariño mutuo,
por ser una pandilla entrañable que sigue viva en el recuerdo treinta años después,
A ustedes,
por verlos desarrollarse humana y profesionalmente,
por tanto cariño mutuo,
por ser una pandilla entrañable que sigue viva en el recuerdo treinta años después,
A ustedes,
todos,
gracias por convertir en disfrute
gracias por convertir en disfrute
la enmarañada y laboriosa aventura que vivimos juntos.
UN CASTING DE CORRECORRE
La Unión de Jóvenes Comunistas quería que la primera emisión saliese el 3 de abril como parte de las actividades por los aniversarios de la Unión de Jovenes Comunistas y la Organización de Pioneros José Martí. Estábamos a mediados de marzo y yo no había cuadrado aún el tema de la animación, uno de los elementos básicos del nuevo programa.
Me hubiese gustado disponer de más tiempo para hacer un casting en condiciones y seleccionar con tranquilidad a los presentadores de “Joven Joven”. Mi propósito inicial era copiarle a Cáceres Manso la fórmula que le había dado buen resultado en su “Para Bailar”: un colectivo de jóvenes totalmente desconocidos. Pero eso no fue posible por la premura. Así que el primer domingo había algunas caras ya vistas en televisión.
En unos días, prácticamente de corre corre, logré conformar un grupo que integraban Carlos Otero, Rakelita Mayedo, Patricio Wood, Sally Ramos, Olivia Machado e Inesita Domínguez.
La UJC sugirió la inclusión de las dos últimas chicas, militantes que habían participado como sus activistas. Por su vinculación con el área ideológica y de propaganda sita en Peñalver 658, Olivia Machado estaba familiarizada con la estructura y la terminología de esa organización política.
Inesita estudiaba medicina y, si mal no recuerdo, había trabajado en programas infantiles.
Patricio era un actor de cine y tv bastante conocido por el público. Había protagonizado exitosamente la película “El brigadista”. Le invité y aceptó con la condición de hacer sólo unos cuantos programas ya que lo que le interesaba era la actuación y no animar. En definitiva apareció sólo dos veces en J J.
De los demás hablaré más abajo.
LOS LOCUTORES PEA
Corría la semana previa al estreno de J J. El ICRT me pidió el libreto para echarle un vistazo y no sé qué vueltas dio pero fue a parar a manos de la sección sindical de los locutores profesionales, evaluados y autorizados, llamésmole los PEA. Uno de ellos, Ibrahim Aput, fue portavoz de los que se quejaron porque yo pretendía reemplazar los domingos a Marianita Morejón y Loly Santana, hasta entonces presentadoras de “Buenas Tardes”, por un grupo de aficionados inexpertos que no eran locutores profesionales, evaluados y autorizados.
Una situación similar había ocurrido en 1978, en los inicios de “Para Bailar”, y ahora los PEA no estaban dispuestos a admitir de nuevo esa grave violación de las reglas.
Otra vez el libretero de Ginori haciendo de las suyas. Vengan reuniones a falta de dos o tres días para el domingo 3 de abril. Yo me tranqué y los locutores también. Nora Blanco, la jefa de la Redacción de Programas Musicales, me apoyó elevando el problema a Nivaldo Herrera, presidente del organismo.
Al final, encontramos una solución provisional y se incluyó en el primer programa a una locutora PEA que a mí me pareció bien: Rosalía Arnáez.
Rosalía, que ya destacaba en televisión, se vio inmersa en una situación inesperada y desagradable. Hizo el programa inaugural con su calidad habitual e interés y yo se lo agradecí, pero no era la desconocida total que yo andaba buscando para que se quedara definitivamente.
El impacto de la transmisión original en el público reforzó mis puntos de vista sobre la línea que debía seguir el programa y los del sindicato se calmaron por sí solos o quizás alguien les calmó, vaya usted a saber.
En el segundo domingo aparecieron en cámara los animadores que yo había elegido.
LOS 27 PRESENTADORES
Durante mis tres años en “Joven Joven”, los conductores fueron veintisiete (1). Aquí, en esta lista, están sus nombres. El orden de colocación lo determina la cantidad de veces que animaron el programa.
La Unión de Jóvenes Comunistas quería que la primera emisión saliese el 3 de abril como parte de las actividades por los aniversarios de la Unión de Jovenes Comunistas y la Organización de Pioneros José Martí. Estábamos a mediados de marzo y yo no había cuadrado aún el tema de la animación, uno de los elementos básicos del nuevo programa.
Me hubiese gustado disponer de más tiempo para hacer un casting en condiciones y seleccionar con tranquilidad a los presentadores de “Joven Joven”. Mi propósito inicial era copiarle a Cáceres Manso la fórmula que le había dado buen resultado en su “Para Bailar”: un colectivo de jóvenes totalmente desconocidos. Pero eso no fue posible por la premura. Así que el primer domingo había algunas caras ya vistas en televisión.
En unos días, prácticamente de corre corre, logré conformar un grupo que integraban Carlos Otero, Rakelita Mayedo, Patricio Wood, Sally Ramos, Olivia Machado e Inesita Domínguez.
La UJC sugirió la inclusión de las dos últimas chicas, militantes que habían participado como sus activistas. Por su vinculación con el área ideológica y de propaganda sita en Peñalver 658, Olivia Machado estaba familiarizada con la estructura y la terminología de esa organización política.
Inesita estudiaba medicina y, si mal no recuerdo, había trabajado en programas infantiles.
Patricio era un actor de cine y tv bastante conocido por el público. Había protagonizado exitosamente la película “El brigadista”. Le invité y aceptó con la condición de hacer sólo unos cuantos programas ya que lo que le interesaba era la actuación y no animar. En definitiva apareció sólo dos veces en J J.
De los demás hablaré más abajo.
LOS LOCUTORES PEA
Corría la semana previa al estreno de J J. El ICRT me pidió el libreto para echarle un vistazo y no sé qué vueltas dio pero fue a parar a manos de la sección sindical de los locutores profesionales, evaluados y autorizados, llamésmole los PEA. Uno de ellos, Ibrahim Aput, fue portavoz de los que se quejaron porque yo pretendía reemplazar los domingos a Marianita Morejón y Loly Santana, hasta entonces presentadoras de “Buenas Tardes”, por un grupo de aficionados inexpertos que no eran locutores profesionales, evaluados y autorizados.
Una situación similar había ocurrido en 1978, en los inicios de “Para Bailar”, y ahora los PEA no estaban dispuestos a admitir de nuevo esa grave violación de las reglas.
Otra vez el libretero de Ginori haciendo de las suyas. Vengan reuniones a falta de dos o tres días para el domingo 3 de abril. Yo me tranqué y los locutores también. Nora Blanco, la jefa de la Redacción de Programas Musicales, me apoyó elevando el problema a Nivaldo Herrera, presidente del organismo.
Al final, encontramos una solución provisional y se incluyó en el primer programa a una locutora PEA que a mí me pareció bien: Rosalía Arnáez.
Rosalía, que ya destacaba en televisión, se vio inmersa en una situación inesperada y desagradable. Hizo el programa inaugural con su calidad habitual e interés y yo se lo agradecí, pero no era la desconocida total que yo andaba buscando para que se quedara definitivamente.
El impacto de la transmisión original en el público reforzó mis puntos de vista sobre la línea que debía seguir el programa y los del sindicato se calmaron por sí solos o quizás alguien les calmó, vaya usted a saber.
En el segundo domingo aparecieron en cámara los animadores que yo había elegido.
LOS 27 PRESENTADORES
Durante mis tres años en “Joven Joven”, los conductores fueron veintisiete (1). Aquí, en esta lista, están sus nombres. El orden de colocación lo determina la cantidad de veces que animaron el programa.




















