Zenaida Ferrer en el periódico Juventud Rebelde, Habana, miércoles 30 de marzo de 1983.
UN DOMINGO JOVEN EN LA TV
La hora joven, Buenas Tardes, espacio televisivo del domingo al mediodía, estará de fiesta el próximo tres de abril, con un programa dedicado íntegramente al XXI aniversario de la Unión de Jóvenes Comunistas y al XXII de la Organización de Pioneros José Martí.
En vivo y en directo, desde el estudio 19 del Focsa saldrá al aire a las 12 en punto la gustada edición dominical, ahora con un nuevo (Ilegible) y un variado libreto para complacer a la teleaudiencia a la que está dirigida y contará con la presencia de pioneros y jóvenes destacados.
Coincidiendo con la hora de inicio del programa, desde la sede de este diario arrancará un maratón de 600 jóvenes del Cerro quienes arribarán a Buenas Tardes con un saludo a ambas organizaciones en ocasión del 4 de Abril.
Agradables cambios se auguran para el espacio a partir de este domingo, por lo que se exhorta a las nuevas generaciones a visualizarlo por el canal seis de la TV Cubana, de manera que después puedan emitir sus criterios.
Neysa Ramón en Juventud Rebelde, lunes 4 de abril de 1983
LA HORA JOVEN EN TV
Con un nuevo formato y los mejores propósitos de sus realizadores, Buenas Tardes penetró en nuestros hogares el mediodía dominical, con una oferta joven joven según reiteraron los animadores Rosalía Arnáez, Carlos Otero y el nuevo equipo presentado.
Dedicado a festejar el 4 de abril y los aniversarios XXI y XXII respectivamente de la UJC y la Organización de Pioneros José Martí, se incluyó a los corredores participantes del maratón deportivo que había partido a las 12 m de Juventud Rebelde, a estudiantes vanguardias y a una entrevista a Virgilio, diseñador del logotipo de la Unión de Jóvenes Comunistas.
El resto lo pusieron la música de Son 14, Sierra Maestra, Farah María, las parejas de rebeca y Miguel Ángel y Yamel y Manuel, Fidel Bazot y su personaje de Bolo, y los humoristas del DDT.
Fue un programa que fluyó ligero y lleno de incidencias –algunas inesperadas- mas no pretendemos ahora emitir ningún criterio que pueda resultar prematuro. Preferimos esperar la sucesión de varios espacios para ser capaces de opinar con mayor cantidad de elementos de juicio.
Sí pensamos que es muy importante que un programa de larga trayectoria como Buenas Tardes, en cuyos quince años de vida ha dejado –sumando y restando- un saldo positivo a favor, se proponga cambios en su estructura en aras de complacer a la enorme masa juvenil que representa su mayor público potencial.
Los cambios inherentes al desarrollo artístico en los medios de difusión masiva son siempre bien recibidos. Demos pues, la bienvenida a esta anunciada nueva etapa.




















