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sábado, 25 de julio de 2015

TERCERA EDAD

TERCERA EDAD
(Relatos basados en hechos reales)
Para Ivón, mi amiga.


MARITERE
    Pequeña, dulce y entrañable, estuvo enferma hace un tiempo. Tuvieron que operarla.


-- Hola, Maritere -me la encuentro en la frutería de mi barrio-, ¿cómo estás?
-- Muy bien. La semana pasada me hicieron un chequeo y no tengo problemas.
-- Pues me alegro.
-- Estoy sanita como una manzana, gracias a Dios. Para una persona mayor, que ya cumplió 80 años, ¿qué más se puede pedir?
-- ¿Ya cumpliste 80?
-- Sí, nací en mayo de 1934, antes de la Guerra Civil.
-- Maritere, si naciste en el 34 y estamos en julio de 2015, entonces ya tienes 81.
-- ¿81?
-- Claro, saca la cuenta para que veas.
-- Pues, mira, es verdad. Yo estaba confundida.


    Y una ancha sonrisa de satisfacción irrumpe en su rostro.


-- Caramba, le había dado una patada más en los huevos al calendario y yo sin darme cuenta.


    Y se ríe, los ojos brillándole. La risa de Maritere es una de las mejores cosas que le pueden pasar a cualquiera.


miércoles, 8 de julio de 2015

EL YIN EN MADRID, JUNIO DE 2015 / SIETE ESTAMPAS


Estampa 1: PANTER Y TERESITA 
    El viernes 26 de junio de 2015, cuando aterrizó en Madrid el Iberia que me trajo desde Venecia, tenía el presentimiento de que me esperaban varios días de emociones fuertes. Después de veinte años de ostracismo voluntario en Galicia, me iba a encontrar en vivo y en directo con amigos cubanos a los que no veía desde mucho tiempo atrás.

    Del aeropuerto de Barajas me fui directo al hogar de Panter, a quien dejé de ver cuando era un niño. Panter, hoy ya un treintañero que reside en España desde hace años, es hijo de un matrimonio muy cercano para Loly Buján y para mí, el que integraron nuestros compañeros del ICRT Álex Álvarez y Teresita Rúa. Ellos y nosotros formamos una piña allá por los 80 y fueron innumerables las veladas que pasamos juntos en su piso de la calle 23, con aquella amplia y altísima terraza desde la que se podía divisar una panorámica del Vedado y allá abajo, en una especie de gran pedregal, el trasiego constante de camiones con los materiales que se empleaban en construir los refugios antiatómicos que salvarían de las bombas a la población civil cuando los yanquis malos malosos bombardearan La Habana.
    Álex, actor y director, lamentablemente falleció en 2003. Da la casualidad de que Teresita, quien sigue viviendo en La Habana,  estaba de paso por Madrid en junio, lo que me dio la oportunidad de reencontrarme con ella. Tere, además de una excelente actriz, es una persona de una enorme calidad humana. Actuó muchas veces en los programas dirigidos por la Buján y al calor del trabajo forjaron una gran amistad. Ambas se consideraban hermanas más que amigas. Tras por lo menos 25 años sin vernos, abrazar a Teresita y compartir recuerdos y experiencias con ella fue algo muy fuerte. En varias ocasiones, al mencionar a Loly, no pudimos evitar que brotaran nuestras lágrimas. Porque uno no es de palo y han pasado muchos años y muchas cosas.
Teresita Rúa y Panter Álvarez



Estampa 2: NELSON, NORA Y LISSETTE
    El sábado 27 por la mañana, vino Nelson Harrington a buscarme para llevarme a su casa, donde iba a albergarme los próximos días.
    Nelson es uno de los mejores musicalizadores que tuvo la TV Cubana, que destacó en la época en que era difícil hacerlo porque brillaban los grandes. Él y yo hicimos muchos programas juntos y no nos veíamos desde que se asó por primera vez la manteca. Harrington lleva 34 años en Madrid. Al llegar al exilio tuvo que reciclarse, como la mayor parte de los cubanos, y para ganarse los frijoles negros trabajó como guionista, camarógrafo, editor, etc. llegando a dominar el campo del audiovisual. Es un artista; sólo hay que ver los cuadros que pinta. Ahora está jubilado.
 Nelson Harrington y Nora Avés
    Nelson y su esposa Nora Avés, a quien yo no conocía personalmente, se hicieron tan amigos míos por Facebook allá por 2013 que un día decidimos considerarnos primos. Se puede decir que me adoptaron, integrándome en su bien llevada familia. Ambos forman un matrimonio entrañable, que transmiten decencia y buen rollo. Son gente servicial y desprendida, tanto que hasta al principio me sentí cortado porque uno es un huésped que no quiere molestar pero enseguida me tranquilicé al comprobar que me ofrecían su hospitalidad con sinceridad en los ojos. Allí conocí a su hija Lissette, una joven fotógrafa de mucho talento y a Kira, su nieta de nueve meses que los tiene abducidos y con la que practican encantados el abueling.

    Nora es una persona dulce, de gran sensibilidad y sentido del humor, abierta al arte y a la literatura, de conversación fluída y enriquecedora. Escribe muy bien pero no ha dado a conocer lo que hace. Quedó en mandarme algunas de sus obras. Trabajó durante muchos años en una organización que ayudaba y resolvía problemas a inmigrantes y refugiados, entre ellos cubanos que llegaban a España en busca de una nueva vida, y eso marcó su carácter.
 Nora Avés, Lissette Harrington, Yin Pedraza Ginori y Nelson Harrington.
En la pared, un retrato de Greta Garbo pintado por Nelson.

    Pasar tres días en el cálido hogar de Nelson, Nora y Lissette, conversar con ellos de lo humano y lo divino, fue para mí una experiencia muy agradable. Todas las noches nos cogieron las tantas de la madrugada paliqueando. Espero no haberles defraudado ya que deseo fervientemente que eso de ser primos deje de ser una ocurrencia ficticia y se convierta en una realidad.

viernes, 3 de julio de 2015

EL YIN EN ITALIA / JUNIO DE 2015


Inés María López en el restaurante de su hotel Elsinor
  Mi entrañable amiga, la actriz y escritora Inés María López, quien fue presentadora de mi programa Joven Joven, tiene un hotel en la región de Veneto, al noreste de Italia. Se llama Elsinor, como el castillo de la shakespereana Hamlet, y está situado al pie del monte Grappa, en Romano D'Ezzelino, un lugar sosegado, placentero y de encanto especial, en las afueras de la ciudad de Bassano. En junio de este año me he pasado allí diez días espléndidos, despejando la mente y recargando mis pilas.

  Además del restaurante, el hotel de Inés María tiene un bar especializado en vinos, llamado "Ciak Bar", y una discoteca latina a la que han nombrado "La Bomba" y que funciona de jueves a domingo.
Al fondo de la foto se ve el impresionante Monte Grappa.
Inés y su marido italiano Zeno son dos seres que desbordan amabilidad y buen rollo y hacen lo posible y lo imposible porque sus huéspedes lo pasen de maravilla. Se come muy bien (Zeno es un excelente chef que mete unas pizzas artesanales que pa que te cuento), se disfruta de tranquilidad y, lo mejor de todo, desde allí se puede ir y regresar en el día a varias ciudades de película, muy vivas y al mismo tiempo llenas de historia, de ésas que una vez visitadas se te convierten en inolvidables.

sábado, 25 de abril de 2015

JOSEÍTO, EL DE LA GUANTANAMERA, EL QUE VIVÍA EN GERVASIO

    Una noche desapacible del invierno de 1965, me senté en una banqueta de la barra de un chiringuito de Varadero y le pregunté al camarero qué tenía para comer.
    -- Sopa de sustancia –me respondió.
    -- ¿De sustancia?
    -- Sí, eso mismo.
     -- ¿Y se puede saber cuál es el meollo de esa sustancia? ¿Pollo, carne, pescado…?
    -- Mire, compañero, mejor no averigüe. Tómese la sopa, que está calientica y, con el fricandó que está haciendo, seguro que le va a caer bien.
    En la edición de marzo de 1967 de la revista Cuba Internacional apareció publicado un reportaje que escribí sobre la “Guajira guantanamera” y su autor Joseíto Fernández.
    Lo dividí en dos partes. En la primera, que titulé “La guantanamera, la vuelta al mundo en 33 revoluciones”, intenté reflejar el fenómeno que había llevado a que dicho tema musical se convirtiera en popular en numerosos países.
    En la segunda, trascribí una entrevista que le hice cuyo título era el lema de su orquesta -“Joseíto Fernández: decencia y cumplimiento”-. A través de ella, el lector podría acercarse a la historia y a la personalidad de esta singular figura de nuestra música popular.
    La dirección de la revista me dijo que aquello no podía tener dos títulos –nunca entendí por qué- y optó por el primero.
    Para mi sorpresa, casi nada fue lo que hallé cuando me puse a buscar documentación sobre la repercusión que había alcanzado “La guantanamera” en aquellos primeros tres o cuatro años de su triunfal carrera fuera de las fronteras de Cuba.
    Yo quería encontrar datos y cifras que le dieran enjundia e interés al escrito. Por ejemplo: nombres de cantantes y grupos que la habían interpretado, cuantas versiones se habían grabado en el extranjero, cantidad de discos que se habían vendido, en qué países había estado en primeros puestos del hit parade, etc.
    Pero ni en el Consejo Nacional de Cultura, ni en la Biblioteca Nacional, ni en las oficinas que se ocupaban de gestionar los derechos de los compositores, encontré materiales que me sirvieran.
    La poca info que utilicé, la tomé de una revista –publicada en España, si mal no recuerdo- de aquellas que no se vendían en los kioskos pero circulaban de mano en mano y de un par de artículos que habían aparecido en la prensa cubana que achacaban el éxito internacional de "La guantanamera" a razones ideológicas, de simpatía por la revolución, obviando a propósito el hecho de que se debía más bien a
factores comerciales, de la dinámica propia de la industria discográfica, que en ocasiones halla una mina de oro en una melodía pegajosa y la convierte en un hit mundial. Así había ocurrido con "La bamba", "Tequila", "Oye como va", "Cerezo rosa" y otras, cada una con decenas de grabaciones por diferentes artistas.
    Increíblemente, el propio Joseíto sabía muy poco, sólo generalidades, sobre lo que estaba pasando en el exterior de la isla con su guajira.
    Así que tuve que extraer cocacola del desierto, disfrazando los datos para que parecieran más y mejores de lo que eran.
    A mí no me gustó entonces la primera parte del reportaje. Ni me gusta ahora. Su principal defecto es que, como a la sopa de mi anécdota, le falta meollo y le sobra sustancia.

    Si algún valor tiene el escrito, es su segunda parte. En ella reflejé el testimonio que me dio Joseíto Fernández, tal y cómo me lo contó un mediodía en la sala de su casa de la calle Gervasio, meciéndose en un sillón y dando cuenta de un enorme tabaco.

lunes, 20 de abril de 2015

PEPE ARGOTE, CASINERO, PERSONALIDAD DE LA CULTURA CUBANA

    El 20 de noviembre de 2014 publiqué en mi muro de Facebook un obituario dedicado a Pepe Argote, quien había fallecido días antes.
    Debido a la importancia del personaje y a que FB tiene una vigencia muy limitada, he pensado que debía recuperarlo, enriquecerlo con imágenes e incluirlo aquí en mi blog.

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EL MAESTRO PEPE ARGOTE, CASINERO MAYOR,
HA FALLECIDO EN ECUADOR

Para Loida Monroy, amiga, en su profundo dolor.


¿QUIÉN DECIDE ESO?
    ¿Quién determina que alguien reciba el honor de ser considerado “personalidad de la cultura cubana"? ¿Quién estableció que Lecuona, Guillén, Celia, Alicia, Bola, Cachao, Carpentier y Sindo lo son? ¿La prensa publicando loas? ¿Los investigadores dedicando tiempo a analizar y promover su obra? ¿Cuatro funcionarios reunidos alrededor de una mesa?
    Es evidente que todos esos factores contribuyen pero creo que quien decide es la masa. Rosita, Félix Pita, Formell, Portocarrero, Bola, Albita, Onelio Jorge, la Borja, Aristide, Roig, Solás y Carbonell son imprescindibles gracias a que el pueblo les ha reconocido lo que ellos nos han aportado a lo largo de años, lo que nos divirtieron, nos emocionaron, nos enriquecieron con su arte.
    Ellos se ganaron, con talento y esfuerzo, un puesto de honor en eso intangible que se ha dado en llamar “el imaginario colectivo de los cubanos”.
    Pues, señores, llegó la hora de abrir un espacio junto a Meme, Lam, Piñeiro, Garriga, Abela, Paquito, Vicente y Raquel, Titón, Matamoros y Elena, para colocar allí como personalidad de la cultura nuestra a Pepe Argote, uno de los más grandes casineros que ha existido, probablemente el mejor ejemplo, promotor y divulgador de una de las más genuinas manifestaciones artísticas creadas en Cuba: la rueda de casino.

sábado, 11 de abril de 2015

QUÉ PENA, CONSUELO VIDAL, QUE LA VIDA NO TENGA REWIND

Todos los estudios, el 10, el 12, el 15, el 11, los del Focsa…
yo creo que todavía guardan un poquito de mi perfume.
Consuelito Vidal

A Amaury, quien tuvo el enorme privilegio de ser su ojito derecho.
    A Joelito, que la quiso mucho.
        A todos los cubanos que la disfrutaron,
        a aquellos que se fueron y nunca le perdonaron que se quedara
        y a los que se quedaron y siempre le agradecieron que no se fuera.

    El 7 de octubre de 2004 ocurrió en La Habana un suceso que parecía imposible: Consuelo Vidal Regal se apagó definitivamente. Su muerte conmovió a la sociedad cubana. Su féretro fue seguido por una multitud que caminó varios kilómetros desde la funeraria de Calzada y K hasta el Cementerio de Colón. Al paso del cortejo, miles de personas aplaudían desde las aceras y balcones. Querían demostrar, por última vez, su admiración y agradecimiento a La Flaca, a la Consuelito que siempre estuvo ahí, provocándoles la sonrisa que les hacía olvidar las penurias, la libreta, los apagones, las colas, las ausencias, la infelicidad; alegrándoles la existencia cuando más falta les hacía.

    Por Internet, me enteré enseguida de su muerte. Y de repente, mi octubre gallego se tiñó de tristeza. En los siguientes días, una ola de recriminaciones que dura hasta hoy, me envolvió. Me reprochaba, me reprocho aún, que Consuelo se fuera sin que hubiéramos tenido nuestra charla final, la que cerrara el ciclo de las muchas que tuvimos. Esa conversación a corazón abierto en la que yo, saltando por encima del miedo al ridículo, le hiciera saber en toda su dimensión lo mucho que significó en mi carrera, la suerte gigantesca que tuve de poder contar con ella en mis trabajos y le agradeciera, mucho más allá de un simple “gracias”, por permitirme haber sido su director y su amigo.

    No soy biógrafo, ni sicólogo ni ensayista. En esta pieza no voy a contar su vida, ni pretendo reflejar su compleja personalidad, ni glosar como se debe su excepcional talento artístico, ni reseñar los golpes que recibió ni las veces que se levantó tras haberse caído. No me atrevo, tendría que ser un sociólogo brillante, a desentrañar las razones por las que nuestros compatriotas de todas las clases sociales e ideologías, se identificaron con ella hasta convertirla en icono de la cubanía y, adoptándola, la guardaron para siempre en sus corazones. Todo eso está fuera de mis capacidades. Aquí, simplemente, voy a escribir unos párrafos sobre algo que conozco muy bien: mi Consuelito. (1)

jueves, 9 de abril de 2015

CONSUELITO DETRÁS DE LA FACHADA

Ésta es la primera de las dos piezas que dedicaré a Consuelito Vidal.
La segunda la publicaré en el blog poco después que la presente
y en ella incluiré mis recuerdos e impresiones de esa excepcional artista,
quien con su talento contribuyó sustancialmente
a que yo lograra algunos de los mejores trabajos de mi carrera.
 
    Cuando en 1971 escribí el reportaje que van a leer ahora, Consuelo y yo habíamos hecho juntos algunos programas de “En vivo” y apenas comenzábamos una amistad que duró más de treinta años.
    A la dirección de la revista Cuba Internacional, le propuse este trabajo y enseguida aceptó.
    Para que los testimonios fueran representativos de varias provincias, me fui a la Terminal de Omnibus de La Habana y les pedí a quienes esperaban la salida de sus guaguas que me dieran su opinión sobre Consuelito.
    La entrevista la hicimos en el apartamento del Vedado donde ella vivía, en 25 y B. Antes de tocar a su puerta aquella tarde, me detuve en Buona Sera, -23 e I- para comerme una pizza que me cayó mal por el nerviosismo de enfrentarme en plan periodista a alguien de la categoría artística y personal de Consuelo. Pero ella creó un buen clima desde el primer minuto, lo hizo todo fácil para mí y enseguida se me pasó la desazón.
He aquí el resultado:


    Encienda el televisor. Venga con nosotros a conocer de cerca a esta mujer viva, dicharachera, desenfadada. Tía Tata y Yerma. Lagartija y Catalina de Aragón. Consuelo Vidal: actriz y, con mucho, la mejor animadora de nuestro país. Silencio. Ya tenemos imagen y sonido. Vamos a ver como es
CONSUELITO DETRÁS DE LA FACHADA
por PEDRAZA GINORI
Fotos: IVÁN CAÑAS

 ESCENA: CAMPAMENTO DE MUJERES EN LA AGRICULTURA. DE NOCHE.

VIDEO
MIRIAM (Actriz Miriam del Valle) TERMINA DE MAQUILLARSE
FRENTE A UNA RÚSTICA COQUETA IMPROVISADA EN EL ALBERGUE.
DETRÁS, UNA LARGA COLA DE MUCHACHAS QUE ESPERAN IMPACIENTES.
MIRIAM SE DA UN ÚLTIMO “PEINAZO”, REVISA SUS CEJAS Y SE PONE DE PIE.

AUDIO
MIRIAM: Ya terminé. Ahora… a dormir. Tengo un sueño (BOSTEZA). Hasta mañana.

VIDEO
MIRIAM SE ACUESTA EN SU LITERA.
OTRA MUCHACHA OCUPA EL BANQUITO FRENTE AL ESPEJO.
 
AUDIO
SUENA TEMA MUSICAL DEL PROGRAMA.

VIDEO
, CORTE A LA CÁMARA TRÍPODE CON MEDIUM SHOT
DE CEPERO BRITO QUE SONRÍE Y PRESENTA.

AUDIO
CEPERO: Muy buenas noches. Aquí estamos una vez más
dispuestos a emprender una agradable excursión detrás de la fachada
en compañía de nuestra simpática Consuelito Vidal.

APLAUSOS FUERTES.

    Miércoles, 8:35 de la noche, Canal 6. Consuelo es ese fantasmita que, sin ser visto, se cuela donde quiere para comentar situaciones de nuestra vida cotidiana. Frente a los prejuicios salta la sátira. Lo ridículo puesto en evidencia por la risa. “Detrás de la fachada” –costumbrismo bien hecho- es el programa cómico Nº 1 de la TV cubana.

viernes, 27 de marzo de 2015

CON MÚSICA DE JORGE ARAGÓN OROPESA

    Esta pieza del blog comenzará de forma rara, con un video. Es que voy a escribir sobre Jorge Aragón y soy consciente de que la mayoría de ustedes no ha oído hablar de él y de que muchos que le vieron alguna vez no le recuerdan.
    Por eso es necesario que le vean tocar el piano antes de que lean el texto que viene a continuación. Para que lleven carta del alto nivel de calidad técnica, de buen gusto y de imaginación en los apoyos y en las improvisaciones de este magnífico músico cubano, lamentablemente ya fallecido.
    Para quienes le añoramos, siempre resulta muy grato observarle una vez más dominar el teclado y sacarle aquellas sorprendentes combinaciones de sonidos que, a veces, te hacían desear que el cantante se callase para poder disfrutar a plenitud de lo que estaba haciendo el  pianista acompañante.
Jorge Aragón Oropesa (5 octubre 1950 - 28 junio 2010)
    Les invito a dejar la lectura por unos minutos y disfrutar del arte de Jorge Aragón Oropesa. El video que van a ver se grabó en 1984, durante un concierto realizado en Buenos Aires. Fíjense que en ningún momento hay papeles de música a la vista del ejecutante; él lo hace todo a base de memoria y creatividad. Pulsen sobre el siguiente enlace:

LOS DATOS
    En el Diccionario de la Música Cubana, escrito por Helio Orovio, se pueden leer algunos datos de la biografía del pianista y orquestador Jorge Aragón.
    Allí nos enteramos de que nació en La Habana el 5 de octubre de 1950, que se formó en el conservatorio Amadeo Roldán y que en 1971, con sólo 21 años, se incorporó a la orquesta del Instituto Cubano de Radiodifusión, en la que permaneció hasta 1981.
    Durante dos años fue miembro de la Orquesta Cubana de Música Moderna.
    En 1984 pasó a integrar, como pianista, teclista y arreglista, el grupo acompañante del cantautor Pablo Milanés, presentándose con él en varios países.
    Trabajó como pianista acompañante con otros grupos y cantantes.
    En la EGREM (Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales) intervino como músico de sesión, director de grupos y orquestador en numerosos discos.
    Escribió música para cine y televisión.
    Actuó en Brasil, Ecuador, México, Unión Soviética, Polonia, USA, Argentina, Uruguay, España, Puerto Rico, Panamá, Nicaragua, Perú, Alemania, Rumanía, Hungría, Checoslovaquia y Bulgaria.
    Fue asesor del director de música del ICRT.

    Aunque no lo dice dicho libro, en sus últimos años residió y trabajó en México. Debilitada su salud por una grave enfermedad, decidió regresar a Cuba, donde falleció el 28 de junio de 2010.

DE SONRISA Y TRATO FÁCILES
    Desde los años 60, yo acostumbraba a asistir a las sesiones matutinas en el estudio 1 de Radio Progreso, en las que la gran orquesta del ICR grababa las bases (o backgrounds) de los números musicales destinados a la programación de televisión.
    Allí, en un día de la década del 70 perdido en mi memoria, conocí a Jorge.

domingo, 22 de marzo de 2015

LA CANTANTE QUE FUE A PARAR A UN CAJÓN

SERVICIOS A PROGRAMAS, ¿SERVICIOS A PROGRAMAS?
    En los años 50, cada televisora cubana contaba con una estructura que se encargaba de que los espacios que se transmistían tuvieran cubiertas sus necesidades. Podía denominarse “Servicios a programas” o de otra manera. Agrupaba varios departamentos (escenografía, facilidades/utilería, vestuario, mobiliario, maquillaje, peluquería, transporte, etc.) a los que se les podía solicitar cualquier cosa. Desde un bohío hasta el machete del guajiro que lo habitaba. Desde
los atriles que decían "Tome Jupiña" para la orquesta de Benny Moré hasta un refrigerador Westinghouse vestido de rumbera.
    Pongamos un ejemplo: si un productor precisaba un juego de sillas estilo Luis XV, hacía llegar un pedido a los de “Servicios a programas” y ellos las conseguían y se las colocaban en el estudio en la fecha y la hora señaladas.
    Como estábamos en el capitalismo, situar dichas sillas era un trabajo que se cobraba, por supuesto, en concepto de alquiler. Lo pagaba la empresa patrocinadora. Si se trataba de una telenovela y el anunciante pensaba que dicho mobiliario iba a aparecer (“jugar” era la palabra que se usaba) durante muchas emisiones y que le era más rentable comprarlo que alquilarlo, pues lo adquiría. Pero eso sí, tenía que desembolsar una cantidad por guardar las sillas en el almacén de muebles de la televisora. "Servicios..." era un negocio y, por tanto, para que diera ganancias, al empresario de tv y a sus subalternos les interesaba que el mecanismo funcionara al kilo.
    Cuando el socialismo aterrizó en la tele, ya no hubo que cobrar los servicios porque todo pasó a manos del gobierno, que era, al mismo tiempo, patrocinador de los espacios y dueño de la emisora. Los departamentos dejaron de ser una fuente de ingresos y su actividad pasó a depender solamente de la buena voluntad y la eficiencia de sus responsables y empleados. Pero a éstos se les fueron complicando las cosas porque iban disminuyendo las posibilidades reales de cubrir las necesidades de los programas. En Cuba, cada vez se hizo más difícil conseguir un Westinghouse.

    Con el pasar de los años, Televisión Cubana fue menguando considerablemente su estructura de prestaciones a programas. Falta de mantenimiento y de reposición de los objetos -robados o estropeados- de sus depósitos. Escasez de materiales, especialmente madera y telas. Nula adecuación a las necesidades de los nuevos tiempos del audiovisual. Y pocas, muy pocas ganas de trabajar en serio.

    Ése era, por arribita, el cuadro que presentaban en los años 80 las dependencias encargadas de garantizar el soporte logístico para la programación.
    “Servicios…” había visto pasar su época dorada y se debatía entre la abulia y la agonía. Carencias, burocracia y desinterés marcaban el día a día de sus empleados, algunos de ellos excelentes trabajadores que se fajaban por los palos, tratando de cumplir lo mejor posible sus cometidos.

Y SIN EMBARGO, CON ESOS MIMBRES SE HACÍAN CESTOS
    En 1986/87, cuando hice el musical especial "Todas las Mirtas", acometer un proyecto complejo de realizar, de envergadura superior a la habitual, resultaba una tarea titánica, bordeando lo imposible.

    Unos pocos ejemplos, tomados de las abundantes dificultades y obstáculos que caracterizaron la producción de aquel programa, permiten ilustrar lo que decimos:

martes, 17 de marzo de 2015

CIFU, EL JAZZ Y EL OPORTUNISTA DESLEAL

EN MEMORIA DE JUAN CARLOS CIFUENTES (CIFU)
    La nota de prensa decía:
    Juan Claudio Cifuentes, Cifu, ha fallecido este 16 de marzo de 2015 en Madrid a los 74 años a causa de las complicaciones derivadas de un derrame cerebral. Cifu presentaba ‘Jazz porque sí’ de Radio Clásica desde el año 1998. El espacio ha estado saliendo desde 1971 de manera ininterrumpida en diferentes emisoras y era el programa que más tiempo llevaba emitiéndose en la radio española con el mismo presentador: 44 años.
    Además, era también el director y presentador de ‘A todo jazz’ en Radio 3 los fines de semana. Radio Clásica ha levantado su programación habitual para homenajear a Cifu programando jazz durante todo el día y Radio 3 ha emitido una programación especial en directo con intervenciones de todos los presentadores de la cadena que más le han conocido a lo largo de este tiempo. ‘Las mañanas’ de Radio Nacional de España ha abierto un libro de condolencias sonoro en el que participan los oyentes.
    El 6 de febrero pasado Cifu fue galardonado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y en 2010 obtuvo un Premio Ondas por su labor de difusión y divulgación del jazz.