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jueves, 24 de marzo de 2022

TELEVISIÓN CUBANA: SU CRONOLOGÍA Y SUS DIRECTORES

CRONOLOGÍA DE LA TELEVISIÓN CUBANA
    (Página con actualizaciones frecuentes)


    El material que van a leer en esta pieza del blog es el resultado de muchas horas dedicadas a investigar, a hurgar por aquí y por allá, actividad que me apasiona. He tratado de ser fiel a la verdad y para ello me he basado en datos.
    Lo comparto con ustedes porque creo que ha habido mucha manipulación, mucha mentira y mucha frivolidad en lo que se ha publicado en los últimos tiempos sobre la historia de este importante medio de comunicación.
    Lamentablemente no he tenido acceso a muchas publicaciones y fuentes que pueden arrojar luz sobre el tema, pero soy optimista y creo que todo se andará.
    Si alguno de ustedes descubre algún error que deba ser rectificado o desea aportar algo que enriquezca este trabajo, le agradecería que me lo comunicaran a mi correo electrónico: tanamigoscomosiempre@gmail.com
    Por favor, recuerden que la memoria es muy traicionera y que lo que me envíen debe estar basado en datos contrastados.

miércoles, 23 de marzo de 2022

CUBAVISIÓN NORCOREANA

 

    Recado a la persona encargada de llevar la cuenta de las cosas que destruyó la revolución castrista:
 
   "Por favor, no se le olvide incluir en la lista a la televisión cubana, la que en su día fue la segunda televisión del mundo en cantidad y calidad".
 
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sábado, 12 de marzo de 2022

EL FANGO MALOLIENTE

 
      El 2 de enero de 1969, ante una Plaza repleta por el décimo aniversario de la revolú, Fidel Castro metió una larguísima muela bizca de las que él acostumbraba. Habló de los éxitos alcanzados y de las magnificas perspectivas del porvenir. Eran los tiempos en que la gente se tragaba cualquier teque que disparara el SemiDios en Jefe. 
 
      Antes de terminar el discurso, anunció que 1969 se llamaría Año del Esfuerzo Decisivo. Han pasado 53 años de esfuerzos decisivos y aquellas promesas de un futuro luminoso se han convertido en el fango maloliente que es la terrible realidad cubana de hoy.
 
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domingo, 27 de febrero de 2022

LA REVOLUCIÓN DESCUAREJINGADA

       El vergonzoso apoyo de la secta que desgobierna Cuba a la invasión armada rusa en Ucrania y su intento de justificarla con argumentos traídos por los pelos, entre ellos culpando a los Estados Unidos, revelan, una vez más, la descuarejingación total de una revolución que, en sus inicios, causó ilusión en el mundo, entre otras cosas, por su reivindicación de la soberanía de las naciones y su apoyo a la política de no injerencia de unos estados en otros.
 
      Alineándose con Putin, la dictadura castrista no respeta lo que Fidel Castro afirmaba como un principio revolucionario fundamental (+) y, al mismo tiempo, se burla del texto de la constitución actual, la que está vigente desde abril de 2019, la misma que Raúl Castro cocinó como le dio la gana y que dice en su artículo 16 que la República:
    h) condena la intervención directa o indirecta en los asuntos internos o externos de cualquier Estado y, por tanto, la agresión armada, cualquier forma de coerción económica o política, los bloqueos unilaterales violatorios del Derecho Internacional, u otro tipo de injerencia y amenaza a la integridad de los Estados.
    j) califica de crimen internacional la agresión y la guerra de conquista, reconoce la legitimidad de las luchas por la liberación nacional y la resistencia armada a la agresión, así como considera su deber internacionalista solidarizarse con el agredido y con los
pueblos que combaten por su liberación y autodeterminación.
 

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(+) Principio que el propio Fidel Castro violó innumerables veces con sus aventuras guerreras por el mundo. Pero eso es otra historia.
 
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domingo, 30 de enero de 2022

EL GRAN CIRCO DE LA JUSTICIA REVOLUCIONARIA

 
        No se pierdan "Te la apliqué bien aplicá", el show circense del que se habla en toda Cuba. Nuestras fieras salvajes (los leones fiscales, los tigres jueces y las panteras segurosas) se comen a mordiscos, sin defensa efectiva ni un carajo, a 790 esclavos, injustamente procesados y condenados a penas desmesuradas por gritar ¡LIBERTAD! en las calles el pasado 11 de julio.
 
      Creado, producido y dirigido por la Fiscalía General de la República y el Ministerio de Justicia.
 
      No se pierdan este gran espectáculo, bárbaro, bochornoso y vomitivo, inspirado en los que se presentaban en el Coliseo Romano hace 20 siglos.
 
     ¡Pasen, señores, pasen!
 
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lunes, 8 de noviembre de 2021

29 AÑOS DE YIN EN ESPAÑA

   Hoy, 8 de noviembre, se cumplen 29 años de que llegué a España. Era 1992 y yo, como gente de a pie que siempre fui, sufría, completamente aterrillado, los embates del oscuro y terrible Período Especial, luchando con la ansiedad y la desesperación ante un panorama que cada día se ponía peor.
   Aprovechando una oportunidad que se me presentó, me atreví a vencer el miedo de lanzarme al vacío con 54 años y le vendí el cajetín a Fidel Castro y su pandilla de privilegiados, que se empeñaban en seguir mangando, mientras le hacían pasar trabajo a la gente escudándose en un sistema socialista que, por inoperante, ya se había caído en todo el mundo.
   El giro que le di a mi vida fue de 180 grados. Comencé desde cero, con mis bolsillos vacíos, en un país donde nadie me conocía, no tenía familia ni amigos que me echaran un cable y mi futuro estaba teñido de incertidumbre.
   A casi tres décadas de aquel cambio sustancial, echo la vista atrás y afirmo, contundente, que emigrar fue una experiencia difícil, pero en mi caso valió la pena y, si volviese a ser el Yin aterrillado de 1992, lo volvería a hacer una y veinte veces más.
 
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lunes, 27 de septiembre de 2021

EL DESTIERRO DE HAMLET Y KATHERINE

Hamlet Lavastida y Katherine Bisquet

   El destierro a Polonia de Hamlet Lavastida, que estaba acusado de graves delitos, y de Katherine Bisquet, que no estaba acusada formalmente de nada, es algo que no está previsto en la legislación cubana.
   Se trata de un hecho que demuestra, una vez más, que en la isla no existe un estado de derecho, que la justicia es una caricatura sometida a la dictadura y que allí se hace lo que los dirigentes castristas quieren a la hora en que quieren, sin importar lo que establezca el Código Penal cubano y la tan cacareada Constitución de 2019. 
 
   Entonces, ¿no sería más práctico y ahorrativo cerrar todos los juzgados, cesar y mandar para sus casas a los magistrados, abogados defensores, fiscales, secretarios y todos los demás empleados del Ministerio de Justicia y, ya de paso, eliminar de las universidades la carrera de derecho?

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domingo, 12 de septiembre de 2021

EL FIN DE LA LIBERTAD DE PRENSA EN LA REVOLUCIÓN

   Esta pieza del blog no pretende ser un relato exhaustivo de lo que anuncia 
su título. Solamente aportar algunos detalles sobre hechos de triste
 recordación que ocurrieron en el lejano año 1960 y cuyas negativas consecuencias aún se padecen en la Cuba actual.
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   En la página 28 del libro "Palabras para la Historia" se recoge esta cita de Fidel Castro: 
"La libertad de opinar, la libertad de escribir, la libertad de hablar, la libertad de reunirse, la libertad de creer, son libertades sagradas de nuestra Revolución"
   Pero en ese, como en tantos otros temas, el llamado Máximo Líder se traicionó a sí mismo y donde dijo Digo, después cambió palo pa rumba y dijo Diego. 
 
   Al comenzar 1960, segundo año del ejercicio castrista del poder, la libertad de expresión se veía seriamente amenazada en la isla. En el primer trimestre se agudizaron las tensiones entre el gobierno y los propietarios de las emisoras de televisión. A la nacionalización de Tele-Mundo Canal 2, propiedad de Amadeo Barletta, que se había producido en el año anterior, se sumó la del Canal 12 de Gaspar Pumarejo. Desde su programa diario en CMQ TV, el periodista Luis Conte Agüero hacía campaña contra la deriva comunista que estaba marcando la política gubernamental. Surgieron roces serios entre los hermanos Mestre, propietarios de la CMQ, y la dirección de la revolución. 
 
  El 20 de marzo se creó el FIEL (Frente Independiente de Emisoras Libres), agrupación de emisoras de radio y televisión afectas a la revolución que nació para enfrentar a la empresarial Federación de Radioemisores de Cuba, que desde ese momento quedó prácticamente desactivada. El primer responsable del FIEL fue el periodista José Pardo Llada, uno de los voceros más críticos con los Mestre. 
 
  El viernes 25 de marzo, manifestantes congregados en la calle 21, frente a los estudios de CMQ TV, realizaron un acto de repudio a Conte Agüero que impidió la entrada de este al edificio. Por tanto, su programa diario de comentarios políticos no salió al aire. Conte, inmerso en una fuerte polémica pública con voceros del periódico comunista Hoy, había anunciado que esa tarde iba a leer en cámara una carta a Fidel Castro denunciando la campaña de penetración de los comunistas pro-soviéticos en la revolución. Los congregados contra Conte lanzaron gritos pidiendo la intervención de la empresa CMQ. A pesar del incidente, Conte logró llegar a Radio Progreso, donde también tenía un espacio diario, y leyó su alegato por esa emisora. 
 
   Ese mismo día, el Ministerio de Hacienda del Gobierno Revolucionario, a través de su Departamento de Recuperación de Bienes Malversados, intervino CMBF TV Canal 4, empresa donde tenían una participación mayoritaria los hermanos Mestre. 
 
   El 27 de marzo Goar Mestre abandonó el país rumbo a Miami. El 28 Fidel Castro, en un acto con milicias que es transmitido por todas las emisoras de radio y televisión, atacó a Conte Agüero por su cruzada anticomunista y lo tachó de enemigo aliado al imperialismo. En la noche del 31, el director del Noticiero CMQ TV Abel Mestre, que había quedado al frente de CMQ tras la partida de su hermano Goar, apareció en "Ante la prensa" para referirse a los acontecimientos ocurridos en torno a Luis Conte Agüero y defender la conducta de su grupo de comunicación frente a los ataques que estaba recibiendo por su línea editorial. En ese programa anunció el retiro temporal de los Mestre de la dirección activa de la empresa, que quedó en manos de otros ejecutivos.
 


 

 
   En medio de un ambiente hostil hacia la libertad de prensa, los periódicos no afectos a la revolución se veían  obligados a ponerle coletillas a cada cable o noticia que un comité de sus trabajadores considerara lesivo a los intereses castristas.
 

   A principios de mayo, el enfrentamiento entre José Ignacio Rivero, propietario y director de El Diario de la Marina, y el Gobierno Revolucionario, alcanza su máximo encono. Ante la negativa de Rivero de sacar el periódico del miércoles 11 de mayo, los periodistas y trabajadores se hacen cargo y lo publican.
 

 
 
    El día 12, en el DdelaM aparecía un extenso editorial que terminaba así:
   Y también se veía esta convocatoria:
 
 
   Se puede considerar que el entierro de El Diario de la Marina, una manifestación celebrada en la noche del día 12, fue el puntillazo a la libertad de expresión en la prensa escrita.
 
   El 13 de mayo, Fidel Castro, consciente de la importancia de la televisión en el adoctrinamiento de las masas, estrenó en Tele-Mundo, a las 21:00, su propio programa semanal. En él, cada viernes ofrecía información sobre la labor del Gobierno Revolucionario y abordaba temas de política y actualidad. Una característica a destacar del espacio es que no tenía una duración establecida, se sabía cuando comenzaba, pero no cuando terminaba. La primera emisión se extendió durante 4 horas. 
 
   El 12 de septiembre, la Resolución Nº 20.042 del Ministerio del Trabajo dispuso la intervención del Circuito CMQ y Radio Reloj. En asamblea general, celebrada en el teatro Martí, cerca de 800 empleados, obreros, artistas, locutores, autores y periodistas de CMQ brindaron su apoyo a la intervención. Hablaron Violeta Casals, secretaria general de la Asociación Cubana de Artistas Teatrales, Armando Pérez Roura, que era decano del Colegio de Locutores, y Oscar Vázquez, secretario general de la comisión interna de CMQ, quien destacó que, con la intervención dispuesta, “se rompe el feudo de los Mestre en la radio y en la TV cubanas”. 
 
   Al día siguiente, el periodista Gregorio Ortega, en su carácter de interventor oficial, tomó posesión de las instalaciones, equipos y pertenencias de Radiocentro. A la poca libertad de expresión que aún quedaba en radio y televisión, Fidel le había dado la patada final. 
 
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sábado, 11 de septiembre de 2021

PEDRAZA GINORI EN EL DIARIO DE LA MARINA

   Hace un rato, navegando por Internet, me topé con una sorpresa: una foto publicada el 12 de mayo de 1960 en el Diario de la Marina en la que  aparezco yo.

   Por entonces, tenía 21 años y medio y estudiaba publicidad en la Universidad de la Habana. Con un grupo de mis compañeros nos pasamos el domingo anterior (o sea, el día 8) recorriendo lugares de interés turístico de la provincia de Pinar del Río.

   Han pasado más de 61 años. ¿Qué habrá sido de ellos?

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jueves, 22 de julio de 2021

CANEL RECUPERA SAN ANTONIO DE LOS BAÑOS

   11 de julio de 2021. Díaz-Canel, el titán de la llanura y la montaña, el valiente salvador de la patria, el vencedor del odio y repartidor de amor, el héroe de la batalla del Parque Trillo, el más sincasa de todos los sincasas, recorre victorioso al frente de sus huestes las calles de San Antonio de los Baños, la ciudad que acaba de recuperar para la revolú tras derrotar a marginales, mercenarios, anexionistas, delincuentes y morralla de baja calaña.
 
 
   En sus mausoleos del Más Allá, erigidos por la memoria colectiva de la humanidad, tiemblan Alejandro Magno, Julio César, Napoleón, Gengis Kahn, Federico El Grande y otros grandes militares que en el mundo han sido, temerosos de que su fama, ganada a base de gestas y hazañas, se vea opacada por la de este cubano universal de nariz prolongada, vientre creciente y banderita en la mano.
   Ahí va, firme y erguido, dando la cara por Raúl, encabezando el paseo triunfal de la comparsa “Los Guaracheros de 100 y Aldabó”, cuyos integrantes, todos hombres, todos voluntarios, disfrazados de guardaespaldas y agentes de la seguridad, representan al pueblo, a ese pueblo agradecido al que la revolución le ha dado todo, excepto respeto, vivienda digna, justicia, alimentos, medicinas, electricidad, derechos humanos y libertad.
   ¡Redoblen los tambores! ¡Suene la trompetería! ¡Que los coros canten alabanzas! ¡Que se oigan, alto y fuerte, las voces de la multitud enardecida y feliz que, aclamando a su semidios, grita “¡Es él! ¡Es él!” y aplaude hasta romperse las manos!

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lunes, 19 de julio de 2021

MARTÍ, LA REVOLUCIÓN Y EL 11 DE JULIO

   De todos es conocida, hasta la saciedad nos metieron eso en la cabeza, la profunda inspiración martiana de la revolución que encabezó Fidel. Castro, también llamado El Inconmensurable, basó en el pensamiento del Apóstol las líneas de su proceder en la vida y de todas y cada una de las políticas y decisiones que marcaron la trayectoria del proceso revolucionario desde su génesis. Ya en fecha tan temprana como 1953, para disminuir su culpa en la organización del ataque al cuartel Moncada, el Máximo Líder le encasquetó a Martí la autoría intelectual del sangriento hecho.
  Y de ahí en adelante, durante muchos años se nos aseguró, por activa y por pasiva, que el fecundo pensamiento martiano era la fuente de donde bebía la revolú para llevar al pueblo a la victoria.
   La abolición del capitalismo en el territorio nacional, la sustitución de la república democrática por un estado totalitario y fallido, el silencio impuesto a los opositores, la familia fracturada por la separación, los balseros ahogados en el mar, la tortura a los contrarrevolucionarios en las cárceles, los mítines de repudio, las intervenciones militares cubanas en numerosos países que provocaron miles de cubanos muertos en guerras ajenas e inútiles, las millones de horas perdidas en colas que se podían haber evitado, el hambre que se ha pasado, las viviendas que se han derrumbado y las que no se han construído, los graves problemas estructurales sin resolver, las injusticias que se han cometido, la falta de libertades y derechos, la represión al que piensa distinto al gobierno, el sistema electoral que garantiza que siempre gane el PCC, la permanente escasez de alimentos y medicinas, la injusticia social, la corrupción, la estrategia educacional que convirtió a los cubanos en los habitantes más cultos y refinados del universo, (los únicos seres humanos que escriben sin faltas de ortografía) y el trabajo de chivatería y control de la población llevado a cabo por los CDR son solo algunos ejemplos de la presencia de Martí en los pasos que han marcado el camino triunfal del proceso. 
   Todas esas acciones son martianas en su esencia y en su implementación. Ya lo dijo Fidel en sus célebres palabras a los intelectuales: “Dentro del Apóstol todo, contra el Apóstol nada”.

viernes, 16 de julio de 2021

SI USTED SIGUE APOYANDO A LA REVOLUCIÓN CUBANA...

   Si, a pesar de todo lo que hemos sufrido, usted es simpatizante de ese gigantesco fracaso económico y social que siguen llamando “revolución cubana”, si usted cree que el gobierno que lleva casi 62 años en el poder es válido legalmente, aunque no haya sido elegido en comicios libres, si usted entiende que la historia de Fidel Castro antes de 1959 está llena de hechos heroicos y patrióticos, justificados por la necesidad de derribar a una dictadura sangrienta que oprimía al pueblo…
   Entonces, en teoría, usted debería aprobar que los machacados opositores a la dictadura actual hagan esto:
 
x) Reciban financiación desde el extranjero
x) Se organicen en un movimiento insurreccional clandestino similar al “26 de Julio”
x) Dejen de ser pacíficos y pasen a la lucha armada
x) Ejecuten sabotajes
x) Lleven a cabo acciones terroristas que causen víctimas inocentes
x) Realicen atentados a figuras destacadas del régimen dictatorial
x) Ataquen cuarteles militares y estaciones de policía
x) Lleguen a Cuba en un yate procedente del extranjero y, al desembarcar, se alcen en las montañas, dando inicio a una guerra civil
x) Venzan a la tiranía mediante el uso de las armas
x) Una vez tomado el poder, desmantelen todas las estructuras del castrismo, Constitución incluida, y establezcan un estado totalmente diferente

miércoles, 7 de julio de 2021

LA TORMENTA ATORMENTADA Y LOS POBRES TELEVIDENTES

   Elsa, la humilde tormenta atormentada, ya se fue de Cuba. Y se fue, dejando tras de sí cuatro o cinco matas de plátanos derribadas, un montón de calles inundadas por no tener alcantarillado, unos cuantos apagones, el chucho injusto que le han dado en redes sociales a una meteoróloga creativa y un cambio en la geografía insular por el que la Ciénaga de Zapata se convirtió en vecina de la Base Naval de Guantánamo.
   Como se ve, nada grave que haga a Elsa pasar a la historia. Lo que hizo especial a esta tormentica común y corriente fue la cobertura ininterrumpida con que el aparato de propaganda del régimen la cogió para su trajín, utilizando al ICRT, su siempre fiel títere mediático. Los cubanos recordarán a Elsa no por su intensidad o por los daños que causó, sino por las horas, las muchísimas horas en que su paso por la isla estuvo presente, más bien omnipresente, en la televisión.
 
   Hace años, la ciudadanía preocupada seguía a los ciclones a través de los boletines que cada doce o seis horas emitía el Instituto de Meteorología y que Radio Reloj repetía cada quince minutos en las voces cansinas de sus locutores, alternando con noticias sobre la indestructible amistad cubano-soviética, la lectura palabra por palabra del último discurso del máximo (y único) líder y lo mala que se estaba poniendo la cosa en Pittsburgh por las manifestaciones de protesta contra la guerra de Vietnam que allí se producían.
 
   Hace unos días, al enterarse de que se había formado una tormenta en el Mar Caribe, a quienes participan y deciden en los cenáculos mesaredondísticos donde se planifica el agit-prop criollo se les caía la baba de satisfacción, calculando que la alerta meteorológica era el pretexto perfecto para colar más de su bazofia en el coco de la gente.
   Vieron en la posibilidad de que un ciclón azotara a Cuba una oportunidad de oro para seguir machacando a la población con esos mensajes de patriotería barata con los que intentan contrarrestar la posible influencia de Internet en la ya supermanipulada y hambrienta opinión pública.
   Y prepararon un telemaratón en el que, eliminados los programas habituales, las 24 horas del día y la noche se dedicarían a dar cuenta, al detalle, de todo lo relacionado con Elsa. En principio, nada que objetar. Que una televisión estatal, pagada con dinero público, dedique un canal a eso está bien, entra en lo que es su deber con la sociedad. Pero lo que chirría y bastante es que con la excusa de informar sobre un fenómeno atmosférico que interesa porque representa un peligro, se pusiera todo el énfasis en destacar lo bueno que es Papá Estado Socialista y cómo El Ñato Díaz-Canel y su pandilla, sin desatender su combate (que, a propósito, van perdiendo) contra el coronavirus, hallaban un ratico de su precioso tiempo para preocuparse por sus infelices compatriotas de a pie, dictando órdenes para que en las bodegas de barrio se les adelantara el despacho de los escasos productos que les tocan por la libreta cada mes.

   Pero, siempre hay un pero, resulta que las horas transcurrían y la pobrecita Elsa, que no pasaba de viento platanero mientras se acercaba a la isla, no daba un juego noticioso interesante que justificara el enorme espacio de tiempo televisivo que se había planeado. Y una vez que se echó a andar la maquinaria, nadie la detuvo porque allí arriba, en la cúpula, no hay alguien con chispa, inteligencia y poder para decir “paren eso porque estamos haciendo el ridículo”. 
   Y el telemaratón de Elsa, pensado para convertirse en un hito en la historia de nuestra TV, se les volvió un tiro por la culata, se convirtió en un interminable y grotesco desfile amateur de cosas intrascendentes, presentadores provinciales y municipales que no tenían nada sustancial que contar, dirigentes gordos diciendo lo que les han orientado que digan, imágenes de cielos despejados, lloviznitas o árboles con ramas que apenas se movían y videos de evacuados que cargaban en camiones algunas pertenencias y se asomaban a las cámaras para expresar su agradecimiento a "esta revolución que tanto hace por nosotros”.
   Lo más patético es que los patrocinadores y ejecutantes del desaguisado deben estar celebrando su “éxito”, creyéndose los inventores del agua fría, cuando lo cierto, lo evidente, lo innegable es que la transmisión fue un desastre por su contenido tecoso e insoportable y porque rompía con la regla más elemental de la televisión que es que en pantalla siempre debe estar pasando algo y allí, como todo el mundo comprobó, lo único que estaba pasando era el aburrimiento absoluto.
 
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domingo, 4 de abril de 2021

LA DICHOSA CADENA PUERTO-TRANSPORTE-ECONOMÍA INTERNA

 
   Hubo una época, allá por los 70 y 80, en que todos los medios de propaganda del régimen nos bombardeaban cada día con el estado de la cadena Puerto – Transporte – Economía Interna.
   El objetivo de aquella constante campaña era crear un estado de opinión en la población que presionara a los funcionarios revolucionarios responsables de los grandes atascos que se producían en los muelles habaneros. Estos atascos causaban que los productos y materias primas no llegaban a tiempo a su destino y, además, que había que pagar miles de dólares por sobreestadía de los barcos atracados.
   La gente debía tomar conciencia de la gravedad del problema. Por ello se le informaba con precisión y detalles cuántos buques habían llegado, qué mercancías se estaban descargando o ya se habían descargado, cuál era el estado de ocupación de los almacenes del puerto y cómo se comportaban los camiones.
   El asunto ocupaba los titulares y las páginas de los periódicos y abría los noticieros de las emisoras de radio y televisión. A los cubanos de a pie, alienados como estábamos por la propaganda castrista, nos llegó a interesar que un buque soviético descargara un cargamento de cualquier cosa y nos preocupaba que los almacenes se encontraban al 96% de su capacidad y no al 82% como habían estado en la quincena anterior.
   Cuando uno se lo cuenta a un extranjero, le parece algo increíble porque eso no es noticia destacada en ningún país del mundo mundial.

   Un buen día, por esos motivos ocultos que se manejaban solo en las altas esferas, el estado de la famosa cadena dejó de salir en la prensa. Yo, que llegué a engancharme bastante con el tema, sufrí el mismo síndrome de abstinencia que padecen los drogadictos cuando les cortan el suministro por completo y de pronto.
   No se imaginan los sudores fríos y los temblores que padecí buscando en las páginas del diario Granma algo que necesitaba desesperademente y con urgencia y el impasible Granma no me daba: el porcentaje de ocupación de los almacenes portuarios.
 
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Apéndice:
   Y cuando la cogieron con Ubre Blanca, tres cuartos de lo mismo. Todos los días, la vaca ahijada de Fidel en las portadas de la prensa, informándonos cuántos litros había dado el día anterior en cada ordeño.
 

   Yo no sé cómo pudimos sobrevivir a tanto disparate sin volvernos locos. 

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domingo, 28 de marzo de 2021

LOS QUE NO LLEGARON

 

    A principios de 1970, tras casarme con Loly, fui a vivir al piso de ella y sus padres en la calle Carmen, cerca de Vives. En el edificio de al lado residía un matrimonio formado por dos cuarentones. En este relato les llamaré Adela y Fermín, aunque no son sus nombres reales.

   Eran dos personas decentes de pies a cabeza y con eso los describo perfectamente. Adela era ama de casa y Fermín era jefe de una brigada de operarios de la Empresa Eléctrica. Andaba a diario por La Habana en un camión de instalaciones y reparaciones, trabajando lo mismo en lo alto de un poste que en uno de los túneles llenos de cables que surcan la capital por debajo de las calles. Jugándose la vida en un puesto peligroso que se había cobrado la vida de más de uno de sus compañeros.
   La amistad de años que ellos mantenían con la familia de mi esposa se alimentaba de la cercanía y la buena vecindad. A poco de mudarme les conocí, primero intercambiando frases de balcón a balcón y después visitándoles en su piso. Lo que me llamó la atención en ellos era la tristeza que irradiaban.
   Cuando se lo comenté a Loly, ella me reveló el motivo. Un par de años antes, Adela y Fermín habían sufrido una terrible desgracia. Sus dos únicos hijos, ambos rondando los veinte años, habían salido en una pequeña embarcación de un punto de la costa norte rumbo a la Florida y nunca llegaron. El mar se los tragó.
   Enterado del suceso, en mis siguientes visitas a mis vecinos cobraron especial interés y significado para mí los retratos de los dos jóvenes que colgaban de las paredes del salón.
   Durante los 14 años que viví en Carmen, Adela, Fermín y yo conversamos muchas veces, de muchos temas diferentes, pero nunca hablamos de la tragedia de los dos hijos perdidos para siempre en su intento de escapar de Cuba. Era evidente que el asunto les resultaba demasiado doloroso y yo respeté su silencio.

   Han pasado cincuenta años, Adela y Fermín deben haber fallecido ya, deben haber descansado de la amargura y el dolor que sufrieron en cada uno de los días de sus últimos años. Ha pasado más de medio siglo y todavía hoy el océano se sigue cobrando vidas. Y uno se pregunta: ¿hasta cuándo?
 
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jueves, 26 de noviembre de 2020

EL CARNAVAL DE LA HABANA – PARTE 1: ANTES DE 1959

 
    Cuando el siglo XX iba por su mitad, el Carnaval de La Habana vivía una de sus mejores épocas. Nacido en tiempos coloniales, durante la república se había desarrollado y afincado hasta convertirse en la mayor, la más masiva fiesta popular de la capital. Se celebraba con desfiles, bailes y otras actividades lúdicas durante cuatro fines de semana de febrero y marzo. Los sábados desfilaban las comparsas con sus evoluciones coreográficas marcadas por el ritmo de las congas, sus grandes farolas y sus estandartes.

 Adiós mamá, adiós papá, que ya me voy con la bollera
Oye, colega, no te asuste cuando vea al alacrán tumbando caña
Que ahí vienen las jardineras, vienen regando flores
Quítate de la acera, mira que te tumbo
Siento un bombo, mamita, me está llamando
Mírala qué linda viene, mírala qué linda va
Pallá, tumbadore, pallá
Oh, Labana, Oh, Labana
 
    Los domingos eran los días de las carrozas y los vehículos engalanados, autos descapotables o carros abiertos, en los que paseaban las personas que se disfrazaban. Carrozas, comparsas y vehículos optaban por premios que se entregaban en la última jornada.
   En centros regionales de españoles y sus descendientes, sociedades de todo tipo, clubs privados y salones de la ciudad y de la cercana zona costera de Marianao se celebraban bailes de disfraces, carnavales infantiles y festivales acuáticos.

   Dos figuras protagonizaban los festejos: la Reina, que con sus Damas de Honor era elegida entre cientos de aspirantes por un jurado durante un espectáculo al que asistía público, y el Rey Momo, que la Comisión Organizadora nombraba a dedo entre figuras de la farándula que le cayeran bien a la gente.
 
   Pocos días después de su elección, la Reina era coronada durante un acto festivo que se celebraba en su honor. Ella y sus damas participaban en todos los desfiles encaramadas en una carroza especial que la Comisión Organizadora creaba para ellas. Desde allí arriba cumplían con sus tres deberes básicos: pasarse horas saludando, sonreír hasta que las quijadas se les agarrotaban y lanzar serpentinas al público hasta que se les cansaban los brazos.

   Era habitual que en el carnaval habanero participaran motociclistas, bandas de música y grupos del sur de Estados Unidos, generalmente de Miami, Tampa, Key West y New Orleans. También que desfilaran colectivos del interior de la república, como las comparsas de Santiago de Cuba, y de extranjeros residentes en la isla, por ejemplo: los chinos y los mexicanos que, con sus trajes y costumbres, añadían una nota exótica a los festejos.
   A diferencia de los carnavales santiagueros, en los que el pueblo arrollaba por las calles detrás de las congas, la gran mayoría de los asistentes a los desfiles habaneros se divertía en plan contemplativo, sentados como espectadores en palcos y sillas que se disponían en las aceras de la ruta de carrozas y comparsas. Esta ruta comenzaba en la avenida del Malecón, subía por Prado hasta terminar frente al Capitolio, donde se edificaba una amplia estructura de madera denominada tribuna presidencial. Allí se ubicaban las autoridades, el jurado encargado de otorgar los premios y los invitados. Una vez terminado allí el trayecto que habían hecho en su carroza, la Reina y sus Damas se sentaban en dicha tribuna para seguir saludando, sonriendo y lanzando serpentinas hasta que la fiesta se acabara.

    Elementos típicos, que daban un toque especial, eran los grandes muñecones y los personajes populares, así como los vendedores ambulantes que contribuían a crear ambiente, surtiendo al personal de rollos de serpentinas, pitos, matracas, sombreritos, caretas y antifaces. Y también de comestibles, claro que sí. 
   El desfile del último día se cerraba con un espectáculo de fuegos artificiales.

    El auge que había alcanzado este fiestón habanero en los años 50 no solo se debió al apoyo oficial recibido de parte de los gobiernos (el local, el provincial y el nacional), que veían en él una magnífica vía para promocionar la ciudad y atraer turistas, sino también al aporte económico de numerosas empresas que consideraban al carnaval una ocasión excelente para hacer propaganda de sus productos y crear identificación con la gente. Muchas firmas comerciales patrocinaban carrozas y carros adornados que animaban el jolgorio. En especial se destacaban las tres grandes firmas productoras de cervezas. La Hatuey, la Cristal y la Polar competían duramente entre sí por el favor de la multitud, presentando vistosas y costosas carrozas con orquestas en vivo y modelos y ofreciendo shows gratuitos en escenarios al aire libre con artistas populares.

   Como es natural, la división en clases que vivía la sociedad se reflejaba en la forma de celebrar el carnaval. Cada persona, de acuerdo a sus posibilidades y al marco donde se movía, lo vivía a su manera. Pero lo que sí se puede asegurar es que la mayoría de la población habanera participaba cada año en aquella gran fiesta popular, considerando que podía haber carteristas o borrachos dando vueltas por allí, pero que en general el entorno era seguro y adecuado para pasar un rato divirtiéndose en familia. 

   Los castristas, al llegar al poder, apoyaron al Carnaval de La Habana. Los que se celebraron en 1960 y 1961 todavía conservaban muchos de los elementos que hicieron brillar la fiesta en los años 50. Más, con el paso del tiempo, aquella realidad se fue degradando hasta lo indecible, igual que se fue degradando y destruyendo todo. Pero eso es otra historia.

CONTINUARÁ EN PRÓXIMAS PIEZAS DE ESTE BLOG.

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