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sábado, 6 de junio de 2020

NO TE PUEDES PERDER LA TEORÍA CUBANA DE LA SOCIEDAD PERFECTA

  El documental "La teoría cubana de la sociedad perfecta" está en Youtube. Amigos a los que les respeto sus opiniones me habían hablado de él (“oye, no te lo puedes perder”, me insistieron) y ayer entré y lo vi.
  Se trata de un audiovisual impactante, de una realización notable en cuanto a la forma, que da voz a una serie de cubanos de hoy en día para que hablen libremente de la realidad en que han malvivido y malviven, atrapados en una sociedad asfixiante que si se mueve en alguna dirección es hacia abajo y sin freno.
  El guionista y director Ricardo Figueredo Oliva y su equipo han conseguido una obra que trascenderá, que los cubanos verán dentro de 20 años con el mismo dolor con que se ve ahora, que les dejará en el alma el mismo vacío que me dejó ayer a mí.

jueves, 4 de junio de 2020

¡VANDALISMO O MUERTE! ¡SAQUEAREMOS!

      Ocurrió hace unos días. Dos cubanos, jubilados y amigos, coincidieron en una cola para conseguir un módulo alimenticio de esos que está vendiendo el gobierno a los mayores de 65 años.
       ─Mi socio, le ronca tener que meterse esta cola tan larga para comprar seis onzas de morcilla y otras tantas de masa ácida de croquetas.
       ─La verdad es que por la pinta que tienen, uno se pregunta de qué carajo estarán hechos esos productos. Pero, bueno, es lo que hay, no queda más remedio que…
       ─Yo estuve viendo anoche en el Noticiero de Televisión cómo algunos americanos, aprovechando las protestas por el asesinato de un hombre por un policía, practican el vandalismo.
      ─¿Y eso qué es?
      ─Pues que rompen las puertas de las tiendas y las saquean, se llevan las cosas que hay dentro.
      ─¿Sin pagar?
      ─No solo sin pagar, sino sin hacer cola.
      ─Coño, eso sí que está bueno.

JUANA BACALLAO, BENDITA TÚ ERES ENTRE TODAS LAS MUJERES

  Mi gran amigo de los años Simón, (léase ese tremendo fotógrafo suizo nacido en Quemado de Güines que se llama Simón Escobar), iba un día de hace 15 años por el Vedado y en 21 y 10 se topó con ella, la grande, la inconfundible, la leyenda que despierta sonrisas y buen rollo por dondequiera que pasa. 
  Simón sacó el hierro y apretó el obturador. El resultado es esta foto, nunca antes publicada, que viene al caso porque la gran Juana, la enorme Bacallao de todos los cubanos, la virgen santísima de la guaracha y la improvisación, Nuestra Señora de las Pelucas y los Neceseres, anda por estos días de 2020 cumpliendo 95 años y continua tan genial como siempre.
  Juana, bendita tú eres entre todas las mujeres. 
  Cuánta alegría nos has dado.
  Ojalá nunca te mueras.

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GERMÁN PINELLI: QUERIDOS AMIGOS, BUENAS NOCHES


  Esta es otra de las colaboraciones mías para la revista Cuba que yo no había subido a mi blog debido a que no la conservaba. Recientemente la he podido recuperar y la transcribo en esta pieza.

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Aquí está Germán Pinelli, 
el más inquieto personaje de la radio y la TV cubanas, 
dueño y señor de la agilidad mental.
De cómo "el barítono de la voz de terciopelo"
se convirtió en "el mejor animador de habla española".

QUERIDOS AMIGOS, BUENAS NOCHES
por Pedraza Ginori
Fotos de Helio Ojeda y Ernesto Fernández
Revista Cuba, julio de 1968

PREMIO ONDAS
  En Rancho Boyeros, el pasajero German Pinelli bajó la escalerilla del avión que lo traía desde Europa. En una de sus maletas descansaba un raro objeto. Preguntó a los curiosos:
  ─¿Qué traigo aquí?
  ─¿Animal, vegetal o mineral? ─le respondieron.
  Pinelli usó su más pícara sonrisa. Su chirimbolo pertenecía al reino de lo emocional: era el más importante trofeo de su vida.
PREMIO INTERNACIONAL REVISTA ONDAS

OTORGADO A GERMÁN PINELLI

MEJOR ANIMADOR DE HABLA ESPAÑOLA 1967

BARCELONA, ESPAÑA

EN LA CMQ
  ¡Mira que este hombre ha dado lata! ¿Qué cubano no lo ha tenido presente toda la vida? Aquí o allá ha habido que oírlo, admirarlo y hasta que aplaudirlo porque, sin dudas, el nombrado Germán es bueno y se lo ha ganado.
    Uno puede haberse encontrado con él ─con su voz─ cuando hacía aquellas entrevistas por la tardecita en cemecú y después, por la noche, creaba toda su atmósfera con el público del estudio en “Ron Pinilla por si acaso”, que era el programa que nunca se acababa porque estuvo 14 años rindiendo.
  Si es de esa época que lo conoce, tiene que recordar su versatilidad. Ir del Pinelli adusto de las tomas de posesión, entierros y actos políticos al maestro de ceremonias que presentaba a Paulina Singerman o a Chucho Martínez Gil y al ligero Germán de los diálogos con Cascarita, el increíble chuchero-cantante.
  ─Cáscara, ¿y qué?
  ─Aquí con la ultimilla.
  ─¿Y cuál es la ultimilla, Cáscara?
  ─Que quisiera ser alfombra.
  ─¿Y alfombra para qué, Cáscara?
  ─Para que me pisoteen los pollos.

miércoles, 3 de junio de 2020

MARTA VITORTE, LA DE LOS OJOS COLOR DEL TIEMPO


 En la revista Cuba, con la cual yo colaboraba en los años 60, publicaban mensualmente una sección titulada “La ninfa constante”. Consistía en unas cuantas fotos de una joven cubana de buen ver y un pequeño texto acompañante de presentación de la misma. Concebida como un homenaje a la nueva mujer que la revolución estaba creando, un piropo gráfico y frívolo para halagarla, en el fondo revelaba el mismo prejuicio que años antes había inspirado al “Pollo de la semana” que aparecía en trusa en la “Tele-Radiolandia” de Bohemia. Era la época en que los hombres en general teníamos pensamientos y actitudes que después, con el paso del tiempo, el desarrollo de la sociedad y la lucha del movimiento feminista, descubrimos que eran rezagos machistas que arrastrábamos desde que habíamos tenido uso de razón.
  En el mismo número de la revista, el de octubre de 1967, en que salió mi reportaje sobre el programa de televisión “El pueblo pregunta” (1), Cuba incluyó en su “Ninfa constante” a una de las telefonistas del espacio. Aquella vez, al escribir el texto me decanté por el formato entrevista, huyendo de las loas seudopoéticas que eran habituales en la sección. Las imágenes fueron de Korda y Chinolope, dos grandes fotógrafos cubanos.

LA NINFA CONSTANTE
MARTA, LA DE LOS OJOS COLOR DEL TIEMPO
por Pedraza Ginori
Fotos: Korda y Chinolope
Revista Cuba, octubre de 1967

¿Quién eres tú? Marta Vitorte. ¿De dónde sacaste el apellido? Creo que es italiano. ¿Qué edad tienes? 25. ¿Dónde trabajas? En el Departamento de Programas de la Televisión Nacional. ¿Dónde empezaste? En la Ciudad de la Construcción, como voluntaria. ¿Haces trabajo voluntario ahora? Sí. ¿Por qué? Es necesario para la formación de la mentalidad comunista. ¿Qué crees del comunismo? Soy miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas. ¿Qué te parece la UJC? Muy buena. Siempre quise entrar. Cuando me eligieron vanguardia logré mi deseo. ¿Y la minifalda, qué? Está bien, pero yo no la uso. ¿Por qué? No sé. Quizás tenga prejuicios. ¿La bikini? Esa sí me la pongo. ¿Por qué bikini y no minifalda? Es distinto. En la playa todo el mundo anda en bikini, pero en la calle no todas andan en minifalda.

martes, 2 de junio de 2020

"EL PUEBLO PREGUNTA", UNA FARSA PARA VENDER HUMO


  Recientemente he podido acceder a una colección de ejemplares de la revista Cuba, un medio que se editaba en La Habana con la intención de publicitar los logros de la revolución en el extranjero, principalmente en América Latina. Ello me ha dado la oportunidad de recuperar algunos reportajes que escribí en sus páginas allá por la década del 60 y que no conservaba.
  En aquella época, yo todavía creía en la revolución y pensaba, como se nos inculcó, que el futuro luminoso de prosperidad que prometían los líderes llegaría tras unos cuantos años de sacrificio y esfuerzo de los cubanos por la patria y el socialismo. Ya por entonces vivíamos en un túnel, sufriendo múltiples carencias, pero teníamos esperanza en que hubiera luz al final.
  Es mi intención incorporar dichos trabajos periodísticos a este blog, tal y como he hecho con el resto de mis colaboraciones con Cuba, que se pueden hallar bajo la etiqueta “Revista Cuba”.
  En octubre del 67 escribí “Entre pueblo y gobierno 32051, teléfono directo”, sobre el programa “El Pueblo Pregunta”, un formato televisivo en el que los dirigentes del gobierno comparecían en directo para responder las interrogantes que planteaba el público. Es un reportaje que no me parece bueno, ni siquiera regular. Flojo en la redacción, le faltaron las frases ligeras y coloquiales que siempre yo incluía para que el texto resultara ameno. Quizás el tema, tan político, tan lejos de los ámbitos de la farándula y la sociedad en los que yo me movía en mis colaboraciones para la revista, me llevó a amarrarme a un estilo gris y estirado, apologético y falto de aliento, que, aunque no llega al teque puro y duro, algo de tecoso sí tuvo.
  Si algún valor tiene el reproducirlo ahora aquí es comprobar cómo la maquinaria de propaganda de la revolución manejaba sus hilos para hacer creer a la gente que el gobierno socialista trabajaba seriamente y que los dirigentes eran tipos cercanos a los que la masa podía acceder en persona, planteándoles dudas y sugerencias y fiscalizando su trabajo.
  52 años más tarde, a la luz de lo sucedido, del desastre que ha sido todo, hace rato que comprobamos que nada era verdad, que se trataba de vender el humo de unas promesas que nunca se cumplieron. En definitiva, que, como se dice en España, por entonces nos la estaban metiendo doblada sin que nos diéramos cuenta.

  En sus primeras emisiones, “El Pueblo Pregunta” alcanzó un gran éxito de audiencia y una notable repercusión popular. Pero cuando se publicó mi reportaje, varios meses después, ya el espacio había iniciado un declive que lo llevaría a desaparecer pronto.
  Un incidente ocurrió con el escritor y periodista Lisandro Otero, quien ocupaba un cargo importante en el gobierno. Un televidente llamó y dijo que iba a preguntarle una cosa y después, cuando le llegó el turno de entrar en directo al aire, aprovechó la oportunidad para preguntarle otra. Una, de carácter personal, que puso a Otero en una situación comprometida.
 Los productores, temerosos de que la situación pudiera repetirse, de que se pudieran colar contenidos “peligrosos”, exageraron la censura de las preguntas que entraban para que no hubiera más sustos y ya nada fue lo mismo. El programa, con un guion encorsetado, con todo atado antes de comenzar la transmisión, perdió la frescura de sus inicios, aquella sensación de improvisación y espontaneidad que había sido su principal atractivo, y se derrumbó en caída libre.

domingo, 31 de mayo de 2020

EL COCAL, NOVATO DEL AÑO 1968


  Recientemente he podido acceder a una colección de ejemplares de la revista Cuba, un medio que se editaba en La Habana con la intención de publicitar los logros de la revolución en el extranjero, principalmente en América Latina. Eso me ha dado la oportunidad de recuperar algunos reportajes que escribí en sus páginas allá por la década del 60 y que no conservaba. En aquella época, yo todavía creía en aquello y pensaba, como se nos inculcó, que el futuro luminoso de prosperidad que prometían los líderes llegaría tras unos cuantos años de sacrificio y esfuerzo por la patria y el socialismo. Ya por entonces vivíamos en un túnel, pero teníamos esperanza en que hubiera luz al final.
  Es mi intención incorporar dichos trabajos periodísticos a este blog, tal y como he hecho con el resto de mis colaboraciones con Cuba, que se pueden hallar agrupadas bajo la etiqueta “Revista Cuba”.

  En abril de 1968, Simón Escobar Corzo, mi amigo de mil batallas y realizador de documentales en los Estudios Fílmicos del Instituto Cubano de Radiodifusión (todavía no se llamaba “de Radio y Televisión”), me dijo que le habían encargado un filme sobre El Cocal, el primer barco de acero construido en los astilleros cubanos, el que se suponía iba a ser el pionero de lo que se anunciaba como una futura poderosa industria naval potenciada por la revolución.

El director Simón Escobar (izq) y el camarógrafo Avelino Fernández
  Simón y el cámara Avelino Fernández viajarían en la nave para filmar la primera travesía, lo que en términos técnicos se llama la prueba de mar, que consistiría en un bojeo a la isla de Cuba, a pocas millas de la costa. Partiría de La Habana y volvería a ella, con sólo dos escalas: Santiago y Cienfuegos.
  Simón talló con la empresa armadora, Flota Cubana de Pesca, mi incorporación a la expedición, prometiéndoles que yo escribiría un reportaje sobre El Cocal para la revista Cuba.
  El martes 30 de abril los tres nos embarcamos en aquel viaje, que me resultó placentero, excepto en los terribles momentos en que el barco, al atravesar el Paso de los Vientos bajo un fuerte temporal, se balanceaba de tal manera que parecía que se iba a hundir, mientras yo sufría un fuerte mareo acompañado por vómitos en cantidades industriales.

Pedraza Ginori en El Cocal, mayo de 1968


  Cuando atracamos en Santiago de Cuba, el sábado 4 de mayo, nos dedicamos a turistear varios días por la ciudad y a visitar a amigos. Solo ya de noche volvíamos al barco para asearnos, comer y dormir. 

Pedraza Ginori en Santiago de Cuba, mayo de 1968

  Yo aproveché mi estancia allí y le hice una larga entrevista al compositor Enrique Bonne que apareció en el mismo ejemplar de la Cuba donde salió publicado lo de El Cocal (junio del 68), ilustrada con unas magníficas fotografías tomadas por Simón. Ese trabajo se puede leer pulsando este enlace:

  Una noche, al regresar al muelle, lo descubrimos vacío. El Cocal había partido sin avisarnos y con todas nuestras pertenencias en sus camarotes. Los tres embarcados nos quedamos más embarcados aún, ya que, si eras "población" y nosotros lo éramos, para montarse en una guagua, tren o avión que nos regresara a la capital había que pasarse muchos días haciendo cola en las terminales para conseguir un pasaje.
    Aclarar quiero que cuando redacté el texto que apareció en la revista, aunque ganas no me faltaron, no incluí comentario negativo alguno contra el capitán y los jodedores marinos que, en plan broma pesada, nos dejaron botados, con la muda de ropa que llevábamos puesta y unos cuantos pesos en nuestros bolsillos. Lo que demuestra lo buena gente que yo era por entonces.
De izq a derecha: Avelino Fernández, 
Simón Escobar y Pedraza Ginori
en El Cocal fondeado en Santiago de Cuba
 
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miércoles, 27 de mayo de 2020

EL ÑATO QUE REIVINDICÓ EL PAPEL DE LA LIMONADA


   La más reciente (en realidad, la única) aportación de la dirigencia cubana actual a la filosofía es un concepto que ha venido a estremecer las estructuras del pensamiento contemporáneo. Los think-tanks más prestigiosos se encuentran inmersos en investigaciones y discusiones de alto contenido teórico desde que, en días pasados, el ñato presidente puesto a dedo y máxima autoridad visible del régimen, representante directo ante la opinión pública de quien manda realmente tras bambalinas, pronunciara una frase que las agencias de noticias y los medios de comunicación internacionales, conscientes de su trascendencia, se apresuraron a divulgar en diferentes idiomas a todos los rincones del planeta, despertando el interés de la opinión pública universal.
   La limonada es la base de todo / Lemonade is the basis of everything / La limonade est la base de tout /La limonata è la base di tutto / A limonada é a base de tudo / Limonade ist die Basis von allem /
Níngméng shuǐ shì yīqiè de jīchǔ / Limonado estas la fundamento de ĉio / Limonad - osnova vsego / Lemoniada jest podstawą wszystkiego / Lemonade jẹ ipilẹ gbogbo nkan (en yoruba) / Limonata her şeyin temelidir
   Sencilla en su enunciado, pero de una profundidad incalculable, la frase se encuentra incluida en una disertación sobre producción de alimentos en Cuba. Este es el texto completo:

DICCIONARIO DE LA COVID-19

Según Pedraza Ginori.



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martes, 26 de mayo de 2020

TRES REFLEXIONES SOBRE DÍAZ-CANEL

   Tres reflexiones sobre Miguel Díaz-Canel (y Bermúdez, como se empeña en recalcar el Noticiero de la TV Cubana cada vez que lo menciona), alias “Puesto a Dedo”, El Ñato”, “El Canelo” o “El Gordo”.
 

   REFLEXIÓN 1.- A pesar de su insistencia en recalcar su lema “Somos continuidad”, al presidente le quedan grandes los zapatos de sus antecesores. A la hora de hacer promesas que luego no se cumplen, Fidel seducía a las masas anunciando que iba a resolver el problema de la vivienda y que los cubanos nadarían en la abundancia y Raúl garantizó que cada niño tendría su vaso diario de leche. En estos tiempos el nivel ha bajado bastante: el actual presi se conformaría con que se rescatara nuestro humilde guarapo y se pusiera por la libre. Mientras el Fifo pasó a la historia lanzando lemas incendiarios como “Patria o Muerte”, El Ñato, un individuo mediocre como él solo, será recordado como el creador de un aporte filosófico modestico que incluyó en su cantaleta televisada del 24 de mayo de 2020: “La limonada es la base de todo”. 
   Una afirmación que  tira por el balcón a nuestra entrañable aguasuca prieta, uno de los elementos culturales que históricamente mejor han conformado las raíces de nuestra idiosincrasia nacional.

   REFLEXIÓN 2.- Al presenciar el video del último y patético chequeo de la producción de alimentos en Cuba, uno no sabe si echarse a llorar o estallar en una carcajada.