En estos días se han cumplido tres años de la partida al Olimpo de los Dioses de nuestro Comandante en Jefe, Primer Secretario del Partido, Presidente de los Consejos de Ministros y de Estado, Guía Supremo, Héroe Inconmensurable, Maestro de Maestros, Gran Padre y Excelso Abuelo, Orador Excelso, Magno Patriota, Paladín de la Cultura, Vencedor de los Imperialismos, Faro de Luz Eterna, Alma y Corazón de las Masas Agradecidas, Máximo Líder Universal...
Con motivo del aniversario de la desaparición física del Uno, en toda la república que tuvo el honor y el privilegio de tenerlo entre sus hijos se le recordó y se le honró. No como Él se merece, porque Él se lo merece todo multiplicado por el infinito, pero, bueno, se hizo lo que se pudo teniendo en cuenta los difíciles momentos coyunturales que, por causa del bloqueo impuesto por los malos, atraviesa la nación que Él convirtió en territorio libre de América y ejemplo para el Sistema Solar.
De la prensa cubana, siempre fiel y al pie del cañón, he elegido dos informaciones que son ejemplo de cómo su legado y su pensamiento han trascendido a las nuevas generaciones. Ambas, publicadas en el diario Tiempo 21, de la provincia Las Tunas, fueron redactadas por una periodista llamada Yamileydis (nombre genuinamente cubano) que se describe como “amante de la paz, el amor y la familia, orgullosa de su país” y en su perfil de Facebook se muestra sonriente usando una gorra con la inscripción “Soy feliz”.





