El 20 de noviembre de 2014 publiqué en mi muro de Facebook un obituario dedicado a Pepe Argote, quien había fallecido días antes.
Debido a la importancia del personaje y a que FB tiene una vigencia muy limitada, he pensado que debía recuperarlo, enriquecerlo con imágenes e incluirlo aquí en mi blog.
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EL MAESTRO PEPE ARGOTE, CASINERO MAYOR,
HA FALLECIDO EN ECUADOR
Para Loida Monroy, amiga, en su profundo dolor.
¿QUIÉN DECIDE ESO?
¿Quién determina que alguien reciba el honor de ser considerado “personalidad de la cultura cubana"? ¿Quién estableció que Lecuona, Guillén, Celia, Alicia, Bola, Cachao, Carpentier y Sindo lo son? ¿La prensa publicando loas? ¿Los investigadores dedicando tiempo a analizar y promover su obra? ¿Cuatro funcionarios reunidos alrededor de una mesa?
¿Quién determina que alguien reciba el honor de ser considerado “personalidad de la cultura cubana"? ¿Quién estableció que Lecuona, Guillén, Celia, Alicia, Bola, Cachao, Carpentier y Sindo lo son? ¿La prensa publicando loas? ¿Los investigadores dedicando tiempo a analizar y promover su obra? ¿Cuatro funcionarios reunidos alrededor de una mesa?
Es evidente que todos esos factores contribuyen pero creo que quien decide es la masa. Rosita, Félix Pita, Formell, Portocarrero, Bola, Albita, Onelio Jorge, la Borja, Aristide, Roig, Solás y Carbonell son imprescindibles gracias a que el pueblo les ha reconocido lo que ellos nos han aportado a lo largo de años, lo que nos divirtieron, nos emocionaron, nos enriquecieron con su arte.
Ellos se ganaron, con talento y esfuerzo, un puesto de honor en eso intangible que se ha dado en llamar “el imaginario colectivo de los cubanos”.
Pues, señores, llegó la hora de abrir un espacio junto a Meme, Lam, Piñeiro, Garriga, Abela, Paquito, Vicente y Raquel, Titón, Matamoros y Elena, para colocar allí como personalidad de la cultura nuestra a Pepe Argote, uno de los más grandes casineros que ha existido, probablemente el mejor ejemplo, promotor y divulgador de una de las más genuinas manifestaciones artísticas creadas en Cuba: la rueda de casino.
Ellos se ganaron, con talento y esfuerzo, un puesto de honor en eso intangible que se ha dado en llamar “el imaginario colectivo de los cubanos”.
Pues, señores, llegó la hora de abrir un espacio junto a Meme, Lam, Piñeiro, Garriga, Abela, Paquito, Vicente y Raquel, Titón, Matamoros y Elena, para colocar allí como personalidad de la cultura nuestra a Pepe Argote, uno de los más grandes casineros que ha existido, probablemente el mejor ejemplo, promotor y divulgador de una de las más genuinas manifestaciones artísticas creadas en Cuba: la rueda de casino.









